Por Diana Gonzales Obando

La fama de las olas peruanas llegaron a oídos de Michael Robinson Chávez en el año 1988. En ese momento era solo un joven del sur de California que tocaba la batería, vivía junto a su madre limeña y, como suele pasar en esta región costera de los Estados Unidos, estaba enamorado del surf. Aún no tenía claro su destino profesional ni mucha ambición por encontrarlo.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: