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Obsesión jurásica: por qué los dinosaurios nos atraen más allá de la pantalla y qué sabemos de su rastro en el Perú
La fascinación por los dinosaurios no conoce de generaciones ni formatos. Desde niños hasta adultos, y en el cine, el streaming y los museos, estas especies siguen capturando miradas y el próximo estreno de Steven Spielberg para Netflix, “The Dinosaurs”, lo confirma.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
En Lima, el Museo de Historia Natural de la Universidad Mayor de San Marcos y el de la Universidad Ricardo Palma (en la foto, ubicado en Surco) son dos lugares destacados para conocer más de estas especies extintas. (Foto: Giancarlo Shibayama)
El próximo estreno de una serie documental impulsada por Steven Spielberg para Netflix (“The Dinosaurs”, que se lanzará el próximo 6 de marzo) vuelve a colocar en primer plano a las increíbles especies que habitaron hace millones de años el planeta: los dinosaurios.
Desde que el cine los convirtió en fenómeno global con “Jurassic Park” (también de Spielberg, estrenada en 1993), la curiosidad por estos animales no ha dejado de renovarse generación tras generación sin importar espacio y tiempo.
Para Gino Montoya, bachiller en Biología de la Universidad Ricardo Palma y parte del equipo del Museo de Historia Natural de dicha casa de estudios, la respuesta a esta fascinación recae en su escala y singularidad. “Son criaturas majestuosas de imaginar. Solo pensar en un T. Rex de casi 13 metros de largo y cinco de altura resulta impactante. Es inevitable preguntarse cómo se movía, cómo cazaba”, explica en diálogo con Somos.
El Museo de Historia Natural de la UNMSM, ubicado en Jesús María, cuenta con réplicas exactas de especies, como el famoso Spinosaurus aegyptiacus.
FOTOS: ALONSO CHERO
/ EDITORES FOTO > ALONSO CHERO
Mario Gamarra, biólogo especializado en paleontología del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, añade otro elemento: el misterio. “Son relictos de una forma de vida que dominó la Tierra por más de 100 millones de años. El simple hecho de preguntarnos por qué ya no están y por qué fueron tan exitosos es lo que cautiva tanto a científicos como al público”.
Más allá de la fascinación visual, su estudio cumple un rol científico concreto. “Conociendo la biodiversidad extinta podemos entender cómo se origina la biodiversidad que tenemos hoy en día en el Perú”, sostiene Gamarra. Analizar fósiles permite reconstruir cómo cambiaron los ecosistemas, el clima y la geografía del territorio a lo largo de millones de años. El Perú, por ejemplo, explican los expertos, estuvo conformado en mayor porcentaje por territorio marítimo.
El paleontólogo estadounidense Paul Sereno, que dirigió la investigación, posa junto al cráneo reconstruido del Spinosaurus Mirabilis. (Foto: Difusión)
/ Keith Ladzinski/Universidad de Chicago
Spinosaurus de cresta única
Un equipo internacional de científicos de la Universidad de Chicago anunció el hallazgo de una nueva especie de ‘Spinosaurus’ en una región remota del desierto del Sahara, en Níger, el pasado 19 de febrero. La especie, que ha sido bautizada como ‘Spinosaurus mirabilis’ (Espinosaurio maravilloso), deslumbra por su enorme cresta en forma de sable curvado, en la que también destacan colores.
Asimismo, ha llamado la atención el descubrimiento de los restos en una zona alejada del mar, lo que invita a reinterpretar los conocimientos sobre esta especie, fuertemente relacionada a la vida acuática.
Creencias caídas
El conocimiento sobre los dinosaurios está en constante revisión. Varias representaciones populares han quedado desactualizadas. En producciones de los años noventa, por ejemplo, estas criaturas aparecían con las manos orientadas hacia abajo; hoy se sabe que en muchos terópodos (como el T-Rex y el velociraptor) la posición era lateral. También ha cambiado la idea de su postura corporal: lejos de ser animales encorvados, muchas especies mantenían una posición más erguida.
El debate sobre las plumas es otro ejemplo. “No todos los dinosaurios tenían plumas. Hay evidencia clara en varios terópodos, pero no en grupos como los estegosaurios o los grandes saurópodos”, precisa Montoya. Estos hallazgos, han reforzado el vínculo evolutivo entre ciertos dinosaurios y las aves actuales, como las gallinas.
Las investigaciones recientes siguen aportando novedades. La semana pasada, tan solo, hubo un hallazgo sorprendente en el norte de África que ha vuelto a poner en discusión la anatomía y el modo de vida del ‘Spinosaurus’, uno de los dinosaurios más enigmáticos por sus adaptaciones semiacuáticas.
La serie documental “The Dinosaurs”, dirigida por Steven Spielberg y narrada por Morgan Freeman, se estrenará el próximo 6 de marzo en Netflix. (Foto: Netflix)
En el caso peruano, el panorama es distinto al de países como Argentina, referente regional en el tema. “El Perú es un país casi virgen en cuanto a dinosaurios”, reconoce Gamarra, sin apuntar al factor positivo: “Actualmente somos más los paleontólogos interesados en investigar el período Cretácico”, afirma. A la fecha, el país no cuenta con una especie propia formalmente descrita, y el material hallado es mayoritariamente fragmentario, como vértebras, dientes y pisadas.
GIGANTES DEL PERÚ
Según los expertos, gran parte de la paleontología de vertebrados en el Perú se ha concentrado en períodos más recientes, especialmente en fósiles marinos del Cenozoico. Montoya explica que esto puede deberse a que, durante el Cretácico, parte del territorio local estuvo cubierto por un mar interior. En el norte, se han identificado restos asociados a ‘Spinosaurus’, mientras que en regiones andinas como Áncash y Arequipa se han encontrado principalmente huellas fosilizadas de grandes herbívoros y carnívoros.
“Muchas veces no se pueden extraer las huellas, por lo que en los museos se exhiben moldes elaborados en campo”, detalla Montoya. La escasez de restos completos responde, en parte, a limitaciones logísticas y presupuestales. La paleontología requiere expediciones prolongadas y financiamiento constante. “Solemos trabajar en colaboración con instituciones extranjeras que aportan fondos para las investigaciones”, refuerza Gamarra.
El interés del público también cumple un papel relevante. Los museos universitarios reciben a escolares y familias que buscan acercarse a estas especies más allá de la pantalla. “En los documentales y películas todo ocurre rápido; en el museo se pueden apreciar detalles y entender mejor cómo eran sus estructuras”, comenta Montoya.
A propósito del estreno de Netflix, la vigencia de los dinosaurios no parece depender solo del cine. En el Perú, aunque el camino recién está abriéndose paso, la curiosidad científica está más efervescente que nunca y no planea extinguirse. //