Por Oscar García

La historia de Olaya Sound System arranca en 2009, en una calle de una sola vía que baja directo hacia el mar, a media cuadra del viejo cine Olaya, en el malecón de Chorrillos. Por ahí pasaban bandas curtidas como G3, combos bravos como Sabor y Control… y también llegaban ellos: unos chibolos recién salidos del colegio, con más ganas que técnica, dispuestos a ver hasta dónde podía llevarlos la música. El local se llamaba La Catacumba. “Nosotros éramos los que recién empezaban, y en esa época hacíamos rock de garage”, recuerdan entre risas Lorenzo Zolezzi y Matteo Bonora, los miembros fundadores. Bastante lejano a la fusión de reggae, cumbia y sabor tropical que hoy los ha hecho conocidos. Ese giro musical, de hecho, vino por accidente: cuando aún tenían su banda de rock ganaron un concurso y el premio era grabar un disco. Lo grabaron… pero el disco duro se dañó. La información se borró. Era como si el destino les dijera que ese no era el camino.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: