Arturo León

Hace ya varios años que la MLS se ha convertido en una de las ligas más interesantes del mundo. Los clubes cuentan con presupuestos importantes, estadios de primer nivel y la mejor infraestructura de entrenamiento. Además, todo se mueve bajo un aparato de marketing envidiado y año a año el torneo eleva su nivel gracias a la contratación de jugadores de talla mundial.

Raúl Ruidíaz llegó el 2018 al Seattle Sounders con ese cartel de crack. Venía de México, donde fue campeón de goleo más de una vez con el Monarcas Morelia, y de clasificar al Mundial Rusia 2018 con la selección peruana. Le firmaron un contrato de “jugador franquicia” y su sueldo es uno de los más altos de toda la liga: gana casi 2 millones de dólares anuales. Zlatan Ibrahimovic, la máxima figura del campeonato, está en los 7.2 millones.

El peruano, goleador prácticamente en todos los equipos que ha jugado, se adaptó rápidamente al fútbol estadounidense, que es rápido y directo. Con sus inteligentes movimientos en el área, su agilidad y viveza para romper las redes rivales, convertirse en titular indiscutible no fue complicado. En su primera temporada marcó 16 goles en 18 partidos y en la segunda, 15 en 25.

Seattle Sounders buscaba un '9′ eficaz y eligió bien, pero también sumó a un jugador franquicia. Así se conoce en Estados Unidos a los deportistas que son emblemas en sus equipos. Ruidíaz lo es, sobre todo luego del título obtenido este fin de semana en la Final de la MLS 2019. Raúl anotó el tercer tanto, el que liquidó el encuentro que premió al mejor club del año. Pero más importante fue su aparición en las semifinales ante el poderoso Los Angeles F.C. Fue autor del 1-1 y del 3-1.

Así, Raúl Ruidíaz se ha convertido en el primer peruano que gana el título de Liga en Estados Unidos. Y no solo eso: ha logrado lo que otras grandes estrellas mundiales de la MLS intentaron o siguen intentado. You are the champion, Raúl.