Arturo León

Para Vinicius no es problema lidiar con la presión. Eso está claro. Vamos, el chico creció en las divisiones menores de Flamengo, el equipo con más hinchas en el mundo. Son más bravos que los españoles, sin duda. Ver un Santiago Bernabeú repleto no lo asusta. Tampoco enfrentar a Lionel Messi. "Es un jugador increíble pero nada nos teme", dijo antes del Real Madrid vs. Barcelona por la vuelta de la semifinal de la Copa del Rey 2019. El partido terminó 3-0 para los culés, pero solo se habla de él (y su falta de contundencia). 

En el partido demostró que la camiseta no le queda grande. Encara, regatea y cambia de velocidad cuando quiere. Y pasa. Sabe cómo hacerlo. No arruga, diríamos aquí. Pero así ponga cara de partido -Peredo dixit- no hay nada que pueda cambiar una realidad: solo tiene 18 años. El tiempo, la experiencia, el rodaje, te dotan de algo que las estadísticas no pueden medir. Cosas como tomar la decisión correcta en el área, ubicarse en el espacio preciso o poner el pie en el momento justo. Cosas como las que tiene Cristiano Ronaldo, el crack que dejó ir Florentino Pérez nadie sabe por qué. Culparlo -como lo vienen haciendo en Facebook y Twitter- por no hacer lo mismo que CR7 es absurdo e injusto. 

Le falta gol, pero mantiene la energía de un chico de colegio que solo espera el timbre del recreo para jugar en la losa. Por eso lo vemos correr cada pelota como si fuera la última, a tal punto que se atolondra cuando está cerca de Ter Stegen. Benzema está ahí, solo, recibe del brasileño, pero no la mete. El francés se caracterizó en la era Cristiano por ser el mejor asistidor merengue. Como '9' puro está lejos del portugués. No tiene la pegada ni la puntería. Y Vinicius todavía no está listo -ni bien rodeado- para ser como Messi, que a la misma edad del brasileño ya era goleador en el primer equipo del Barza. 

En Madrid parece que no lo entienden así. "A Vinicius no para de sonarle el móvil: dirigentes, empleados, asesores y técnicos del club le llaman para que se mantenga alerta. Le aseguran que éste es su momento y que no puede desaprovecharlo. Desde los despachos de Valdebebas a la torre de ACS, todos sus interlocutores son conscientes de que representa la gran catapulta para sacar al equipo de la crisis", escribe Diego Torres, el periodista español de "El País" que más conoce de la franquicia merengue. Como digo, quieren que sea un Messi, que en 10 años tenga más de 500 goles y una decena de títulos. Como si fuera fácil. 

Vinicius le ha dado un aire diferente al ataque de Santiago Solari. Tiene técnica, es habilidoso, rápido y pícaro. Cuatro características que le permiten generar peligro cuando la tiene. Hace que todo sea más rápido, más profundo. Tiene carácter, pero con eso no alcanza. No al menos para ganar, sumar de a tres o lograr títulos. El Madrid tiene más vértigo con Vinicius, pero menos pegada (contundencia) sin Cristiano. Lástima que hoy hablemos de él como la transición del portugués y no como su socio ideal.