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Ko abre una nueva sede e invita a sus comensales a un viaje por Asia sin salir de Lima
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Ko abre una nueva sede e invita a sus comensales a un viaje por Asia sin salir de Lima

Ko abre una nueva sede e invita a sus comensales a un viaje por Asia sin salir de Lima

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El universo asiático se expande en Lima y Ko acaba de abrir su tercer local en el , consolidando una propuesta que combina tradición, modernidad y una mirada global. Su cocina rinde homenaje a la energía de las grandes capitales de Asia y a sus sabores urbanos: aquellos que nacen en la calle, pero alcanzan categoría de culto en los restaurantes más sofisticados.

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“Ko nació como un homenaje a la cocina asiática en general, con una visión internacional de cómo llevar el espíritu de la cocina urbana a distintas partes del mundo, pero siempre manteniendo el sello de hospitalidad y sabor que nos caracteriza”, comenta el chef Luciano Caycho, Chef Urband Brands MCK Corporate.

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Juan Carlos Fangacio

La marca, con presencia en distintos países, mantiene una carta global que busca conservar su identidad sin perder adaptabilidad. “El 90% de la carta es igual en todos los países. Solo hacemos algunos ajustes según el mercado, los productos disponibles y las preferencias del público. En Perú, por ejemplo, la gente disfruta los sabores más intensos, picantes y con texturas más crujientes”, explica Caycho.

Una carta que recorre Asia

El recorrido por Asia comienza desde las entradas, que condensan el espíritu multicultural del restaurante. Los Siu Mai, servidos en una tradicional canasta de bambú, están rellenos de panceta, langostinos y hongos shiitake, y se acompañan con una salsa cítrica que equilibra lo salado y lo fresco. Es un bocado clásico chino reinterpretado con precisión y elegancia.

Los Siu Mai representan a la comida china.
Los Siu Mai representan a la comida china.
/ Diego Moreno

Los makis son otro de los pilares de la carta. En total, Ko ofrece diez variedades, cada una con una historia distinta. El Dragón, por ejemplo, es una creación que combina tartar de atún, pepino japonés y una lámina de atún con toques de mayo spicy. Su textura y frescura lo convierten en uno de los favoritos de los comensales peruanos. “Nos inspira mucho la cocina japonesa, pero buscamos dar siempre un toque urbano, contemporáneo, que se sienta nuestro”, añade Caycho.

Ko ofrece diez variedades de makis entre ellos los makis Dragón.
Ko ofrece diez variedades de makis entre ellos los makis Dragón.
/ Diego Moreno

La experiencia continúa con platos que atraviesan distintas fronteras. El Tikka Masala es una de las estrellas del menú. Inspirado en la India, este curry rojo se prepara con trozos de pollo, leche de coco, semillas de coriandro, cebolla frita y albahaca. Se sirve con arroz gohan, pan naan y una refrescante raita de yogur griego con pepino japonés, que ayuda a equilibrar el picante y limpiar el paladar. “Es uno de los platos que mejor representa nuestra intención: traer los sabores de la India, pero con ese guiño de sabor más intenso que el público peruano disfruta”, afirma el chef.

Otro de los infaltables es el Ramen Batayaki, un homenaje a la cocina japonesa con guiños a la china. En esta versión, los fideos se mezclan con mantequilla batayaki ligeramente picante y se acompañan con lomo en láminas al gusto del comensal, queso parmesano y negi (cebolla china). Es un plato reconfortante, potente y lleno de capas de sabor.

El Ramen Batayaki es un infaltable en una carta asiática.
El Ramen Batayaki es un infaltable en una carta asiática.
/ Diego Moreno

Cócteles que completan el viaje

Ko también se distingue por su coctelería de autor, una extensión natural de su propuesta gastronómica. Entre los cócteles con alcohol destaca el Mandarin Mojito, elaborado con ron Havana Club de tres años, zumo de mandarina y hierbabuena. Refrescante y vibrante, es la bebida ideal para acompañar platos especiados.

Otra opción es el Coco Matcha Sour, una creación a base de pisco, té matcha y jarabe de coco, con una espuma cítrica que aporta equilibrio y aroma. Para quienes prefieren bebidas sin alcohol, el Lotus Splash, una limonada con flor de Jamaica, lichi y agua gasificada, y el Buddha Power, preparado con té negro, mango y piña, completan una carta que invita a disfrutar sin prisa.

El dulce final

La experiencia no estaría completa sin un cierre dulce. El Matcha Smore es una creación que combina una galleta de té verde con malvavisco tostado y vainilla. Es un postre que fusiona la estética del “s’more” americano con la sutileza de la repostería japonesa, logrando un equilibrio entre lo artesanal y lo sofisticado.

“Cada plato y cada bebida en Ko cuentan una historia distinta, pero todas se conectan por una misma idea: celebrar la diversidad de la cocina asiática y ofrecer una experiencia auténtica y moderna al mismo tiempo”, concluye Caycho.

Con esta nueva apertura, Ko Jockey Plaza reafirma su posición como una de las propuestas asiáticas más sólidas y cosmopolitas de Lima. Un lugar donde los sabores viajan y el paladar encuentra su propio mapa.

Más sobre Ko

Dirección: Larcomar, Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, Jockey Plaza


Carta: Una carta extensa que empieza con una propuesta de 11 Power bites que tienen un valor entre 29 y 39 soles, luego están los infaltables Dim Sum, entre los que se encuentran los Siu Mai a 30 soles. Luego se presentan las 10 propuestas de makis que tienen un valor entre 23 y 26 soles. Los pokes tienen otro espacio, son seis propuestas entre 35 y 44 soles. Siete platos dentro de los hot & spice y y nueve en los rices & noodle. Ofrecen cinco postres entre 24 y 28 soles. Puedes encontrar más sobre la carta en sus redes sociales.

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