Evaristo Quispe, guardián del agua. (Foto: Enirque Castro-Mendívil)
Evaristo Quispe, guardián del agua. (Foto: Enirque Castro-Mendívil)

Por Enrique Castro-Mendívil / Fábrica de ideas

Una investigación multidisciplinaria en distintas regiones del país logró registrar durante diez años técnicas ancestrales de conservación de nuestra biodiversidad. El trabajo se reúne en una exposición fotográfica –Ecohéroes. La ruta verde de los peruanos– que refuerza un mensaje sobre el problema del cambio climático y las medidas para reducirlo.

EVARISTO QUISPE
GUARDIÁN DEL AGUA
La época de estiaje era sinónimo de incertidumbre en la comunidad de Ccellopampa, Apurímac. Los campesinos carecían de recurso hídrico para sus actividades diarias. Hasta que Evaristo decidió aprovechar las depresiones del terreno para acumular el agua de lluvia mediante la construcción de pequeños diques rústicos, a 4.310 m.s.n.m., a base de piedras y champas de tierra. Esta técnica tradicional de siembra y cosecha permite infiltrar el agua acumulada dentro de la montaña y, meses después, disponer de ella cuando brota a través de los manantiales ubicados a menor altitud. Su iniciativa fue certificada por la ONG Ciudadanos al Día como una “Buena Práctica en Gestión Pública” en 2016.

MARGARITA MAYO
SALUD A SUS MANOS

Los problemas respiratorios eran recurrentes en la comunidad de Lauramarca, Puno, a 3.900 m.s.n.m, debido al humo de leña emanado de las cocinas tradicionales. Desde que Margarita y sus hijos implementaron una chimenea para que el humo sea direccionado al exterior de las viviendas, la salud de sus habitantes ha mejorado. Estas cocinas mejoradas utilizan menos material de combustible, lo cual reduce la tala de árboles y la emisión de gases de efecto invernadero.

Margarita Mayo.
Margarita Mayo.

SANTUSA CUTIPA Y VICENTE GOMEL
MAESTROS DE LA PRESERVACIÓN

El panorama en la comunidad de Suatía, Puno, era alarmante: la presencia de la alpaca suri disminuía porque su fibra no era apreciada por la industria textil. Hasta que, en 2008, Santusa, alpaquera, y Vicente, profesor de primaria, se trazaron una misión: recuperar esta especie. Gracias a la producción de ponchos, chullos y chuspas, han ayudado a mantener la actividad ganadera en la zona, ubicada a más de 4.328 m.s.n.m. Han asegurado, además, la diversidad biológica del país.

Santusa Cutipa y Vicente Gomel. (Foto: Enirque Castro-Mendívil)
Santusa Cutipa y Vicente Gomel. (Foto: Enirque Castro-Mendívil)

Hay peruanos que trabajan para proteger la biodiversidad en sus comunidades. La empresa Fábrica de Ideas, junto a sus aliados estratégicos [ver recuadro], tardó una década en recopilar sus historias. Los fotógrafos de esta organización –Antonio Escalante, Cecilia Larrabure, Enrique Castro-Mendívil, Enrique Cúneo, Musuk Nolte, Omar Lucas, Sebastán Castañeda– y Karen Zárate, de El Comercio, reunieron alrededor de 13 mil imágenes. En mayo de este año se pusieron en contacto con el Centro Cultural de la Universidad del Pacífico y, cinco meses después, bajo la curaduría de Mayu Mohanna, presentan Ecohéroes. La ruta verde de los peruanos. “La idea es que los asistentes se puedan identificar con los retratados y sus acciones. Y, de alguna forma, movilizarlos a la acción frente al cambio climático”, apunta Xabier Díaz de Cerio, socio fundador de Fábrica de Ideas. //