Oasis vuelve entre ensayos, lágrimas y reconciliación: lo mejor del documental que retrata a la banda por dentro
Quince años después de su separación, Noel y Liam Gallagher volvieron a compartir escenario en 2025. El nuevo documental “Don’t Look Back in Anger” se asoma a los ensayos, las tensiones y los afectos detrás del esperado reencuentro.
Cuando Oasis se separó en agosto de 2009, a pocas horas de presentarse en el festival Rock en Seine, en París, no faltaron voces cínicas que atribuyeron su pelea fraterna a una jugada de márketing: un par de años separados, un anuncio de regreso y a juntar plata con pala. Pero no pasaron dos años ni cinco. Los hermanos Gallagher tardaron quince años en volver a dirigirse la palabra y compartir un escenario. Lo que a algunos les parecía un negocio demasiado obvio escondía una fractura mucho más difícil de reparar. De eso trata, sobre todo, el reciente documental “Oasis: Don’t Look Back in Anger”: más que registrar la esperada reunión de 2025, es el retrato de dos hermanos absolutamente disímiles, atrapados en una dinámica creativa autodestructiva, y de sus intentos por dejar los egos de lado y reconstruir una relación rota.
Cuando Oasis se separó en agosto de 2009, a pocas horas de presentarse en el festival Rock en Seine, en París, no faltaron voces cínicas que atribuyeron su pelea fraterna a una jugada de márketing: un par de años separados, un anuncio de regreso y a juntar plata con pala. Pero no pasaron dos años ni cinco. Los hermanos Gallagher tardaron quince años en volver a dirigirse la palabra y compartir un escenario. Lo que a algunos les parecía un negocio demasiado obvio escondía una fractura mucho más difícil de reparar. De eso trata, sobre todo, el reciente documental “Oasis: Don’t Look Back in Anger”: más que registrar la esperada reunión de 2025, es el retrato de dos hermanos absolutamente disímiles, atrapados en una dinámica creativa autodestructiva, y de sus intentos por dejar los egos de lado y reconstruir una relación rota.
Los directores Dylan Southern y Will Lovelace nos llevan a la trastienda de una reunión que estuvo lejos de ser amistosa desde el inicio. La tensión se siente en el primer ensayo de reencuentro: Noel y la banda tocan a todo volumen mientras esperan a su voluble cantante. Liam aparece un poco malhumorado, canta sus partes —con una voz formidable, hay que decirlo— y se retira casi sin despedirse, antes incluso de que termine la canción.Volver a tocar juntos parece más sencillo que volver a estar juntos. Pero esa distancia se acorta progresivamente, mientras los días avanzan, y la película nos muestra lo que muchos esperábamos. Vemos a los Gallagher recuperando la complicidad, el humor y hasta un cariño que pocas veces se demostraron en el pasado. Entre el carnaval de elogios mutuos queda uno de los momentos más reveladores.Liam admitiendo que las canciones de su hermano mayor son sencillamente imbatibles y Noel reconociendo que su hermano es muy divertido. Llega a calificarlo como “encantador”.
Liam y Noel Gallagher se reconcilian y emocionan a más de 170 mil fans. (Foto: Instagram/Oasis)
De los ensayos al reencuentro con el público en Cardiff, pasando por Heaton Park y sus shows en Brasil y Argentina, “Don’t Look Back in Anger” abre el lente para mostrar a los verdaderos protagonistas de esta historia. Es decir, los fans que convirtieron a Oasis en una de las bandas más importantes de los noventa. Es, quizás, el mayor acierto del documental. Los fanáticos de Oasis son cosa seria. Antes del primer concierto, un jefe de policía advierte a su equipo que no está ante un público cualquiera, sino ante algo mucho más parecido a una hinchada de fútbol. Esa devoción habla un idioma universal, sin importar si se expresa en japonés, español, coreano, portugués o inglés. Entre canción y canción, seguidores de distintos países comparten historias personales cruzadas por la música de los Gallagher, donde la separación de la banda y el anuncio del regreso funcionan como dos fechas clave de su propia biografía: un duelo y un renacimiento.
Y es conmovedor, a la luz de los testimonios recogidos, ver cómo una banda de rock puede darle orden a la vida cotidiana de alguien, o incluso sentido a la experiencia misma de estar vivo. Los primeros planos de fans llorando durante “Live Forever” o “Champagne Supernova”, el divertido momento del poznan —esa multitud que le da la espalda al escenario durante “Cigarettes & Alcohol”— o esos rostros silenciosos y desconcertados por la ola de emociones que los golpea al terminar el show, son algunos de los momentos más reveladores de la película.
Liam Gallagher (I) y Noel Gallagher (D), integrantes de la banda inglesa de rock Oasis, llegan a la playa del Lido para participar en el Festival Internacional de Cine de Venecia | Foto: EFE
/ ETTORE FERRARI
Para Arturo Puescas, del podcast peruano “Whatever, el podcast de Oasis en español”, quien viajó hasta Cardiff (Reino Unido) para presenciar el histórico primer concierto del regreso, el documental destaca dos aspectos. Por un lado, el asombro de la banda ante las nuevas generaciones de fans que ha sumado desde su separación en 2009, con momentos muy enternecedores. Por otro, poner a la reconciliación como centro de la historia. “Hay sutilezas que han sido colocadas para que uno vuelva a enamorarse de esta banda”, dice Puescas. Después de tantos años de reproches públicos, escucharlos intercambiar elogios tiene mucho de extraordinario. Volver a llenar estadios era la parte previsible de esta historia. Recuperar el gusto por estar juntos es lo que hace que valga la pena contarla. //