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Así es Clon: el restaurante con sabores peruanos y venezolanos donde la tradición y la sorpresa van de la mano
La mesa más cool y casual del premiado Juan Luis Martínez renueva su carta y consolida su concepto individual. En su propuesta se encuentran el Perú y Venezuela, y todo lo que hay en el medio.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Izquierda: tartar apaltado, con pesca del día, emulsión acebichada, palta y torrejas de choclo. Al medio: ají amarillo relleno con un guiso de pescado estilo chifero. Derecha: cebiche de pesca fresca del día, pulpo, y conchas con leche de tigre de ají dulce y criolla. Este es un cebiche con sabor a “Vuelve a la vida”, cóctel de mariscos tradicional en Venezuela. Sale con yuca frita. (Fotos: Gonzalo Vera Tudela / Astro Studio)
Siempre intento guiarme por una regla básica en los sitios donde sé, de antemano, que voy a encontrarme con platos que ya conozco, y que quiero volver a probar. Hago mi mejor esfuerzo, porque honestamente —entre ustedes y yo— rara vez funciono con estructuras muy rígidas, y menos cuando se trata de comer. La regla es así: el 50% del pedido tiene que estar dedicado a lo habitual, a los clásicos; el otro 50% debe reservarse sí o sí para la sorpresa. Así que no tengan miedo de preguntar cómo se ve o en qué consiste alguna preparación distinta que lean en el menú, o incluso en las pizarras del día. Si no se prueba, no se conoce, y nos quedamos sin disfrutar o aprender de algo nuevo.
Siempre intento guiarme por una regla básica en los sitios donde sé, de antemano, que voy a encontrarme con platos que ya conozco, y que quiero volver a probar. Hago mi mejor esfuerzo, porque honestamente —entre ustedes y yo— rara vez funciono con estructuras muy rígidas, y menos cuando se trata de comer. La regla es así: el 50% del pedido tiene que estar dedicado a lo habitual, a los clásicos; el otro 50% debe reservarse sí o sí para la sorpresa. Así que no tengan miedo de preguntar cómo se ve o en qué consiste alguna preparación distinta que lean en el menú, o incluso en las pizarras del día. Si no se prueba, no se conoce, y nos quedamos sin disfrutar o aprender de algo nuevo.
Dicho lo dicho, hay restaurantes donde sí conviene guiarse por ese equilibrio, y uno de ellos definitivamente es Clon. Me entusiasma ver qué hay de nuevo por aquí cuando los visito, pero al mismo tiempo sé que me voy a arrepentir toda la semana si me siento en esta mesa y no pido una arepa andina (rellena con chicharrón de pejerrey), su choclito a la brasa con ocopa y queso llanero, o el tartar con torrejitas de choclo que me da pena deshacer porque más parece una pieza de diseño que un abrebocas. Le tomo foto, y luego toca lo que toca.
La temporada manda en clon, con platos e insumos que van moviéndose en el menú. (Foto: Gonzalo Vera Tudela / Astro Studio)
Juan Luis Martínez —chef y creador del concepto de Clon— ha sabido encontrar un balance delicioso en este local, conservando algunas de las recetas favoritas de su clientela, con el espacio suficiente para introducir novedades que no se salgan de su formato casual, confortable y sabroso. En Clon, que cada vez más va consolidando su propia personalidad —independiente y, al mismo tiempo, parte de Mérito— la cocina latinoamericana brilla, destacando especialmente la influencia del Perú y Venezuela, país de nacimiento del chef, afincado en Lima desde hace ya varios años.
Ají amarillo relleno con un guiso de pescado estilo chifero. (Foto: Gonzalo Vera Tudela / Astro Studio)
Entre las novedades les sugiero que prueben el pescado a la brasa en hoja de bijao, que viene con arepas y varias salsitas para que cada uno se arme el bocado perfecto, ideal para dos y hasta tres personas. También me parecieron interesantes el udón saltado con navajas selladas, y el tiradito de conchas con champiñones y alcachofas (cómo potencia los sabores la alcachofa, ¡no se usa lo suficiente!). Ahora que llegan los días más fríos tengo que volver por esa carrillera en salsa de ají panka, con piña rostizada, que quizá me haga romper todas las reglas. Eso también lo recomiendo. //
Juan Luis Martínez alterna su tiempo entre la cocina de Mérito, Clon y Demo: los tres conceptos se ubican en Barranco. (Foto: Gonzalo Vera Tudela / Astro Studio)
LOS FAVORITOS DE NORA
1
El lado más dulce
Sé que siempre aprovecho este espacio para destacar algún postre de la carta, pero sospecho que aquí podría quedarme un poquito corta, y ahora verán por qué. Quienes no hayan probado ya el famosísimo flan de Mérito (puesto número 8 de Latam 50 Best) tienen chance de hacerlo en Clon, pero recomiendo no perderse los postres propios de este espacio. Por ejemplo, el ‘otro’ flan, a base de coco y almíbar de piña; el iced mashua con panna cotta helada; o los churros con helados de estación, entre otros. Si son varios en la mesa, una cucharadita de cada uno es un cierre extraordinario para una buena comida.
2
Cozy barranquino
Clon es un local pequeño, con mesas muy cerca la una de otra. Superurbano, al estilo de muchos locales de autor habituales en ciudades como Londres o Nueva York. Hay a quienes eso no les va, y otros a quienes les encanta. Yo estoy en el segundo grupo. Me parece abrigador e íntimo, y me atrevo a decir que es un gran sitio para una cita o noche romántica. Hagan la prueba.