Nigiris, cebiches y creatividad: Kimo, el restaurante a 17 pisos de altura, sorprende con su nuevo menú de degustación
El restaurante nikkei del renovado Souma Hotel Lima consolida su concepto añadiendo una nueva experiencia omakase a su oferta. Hoy probamos cada uno de sus platos.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Izquierda: nigiri de foie y tari, flambeado delante del comensal. Parte de la experiencia omakase. Al medio, cebiche Kimo, uno de los platos más pedidos del menú regular: dados de Atún, leche ahumada de ají amarillo y camote en cubos. Derecha: sabrosa versión de chupe nikkei, con camarón, edamame, tofu y fideos somen. (Fotos: Kimo)
A veces hay que apostar por salir de la rutina. Entregarnos a una dinámica diferente, renunciar al control y confiar en el proceso. En eso último consiste un concepto ampliamente conocido en el mundo, que parte —precisamente— de dejar en manos del chef la elección de los platos que un comensal probará durante su visita. Estamos hablando del omakase: una tradición gastronómica japonesa donde el cliente cede al chef la selección y preparación de los platos, confiando en su técnica y en los insumos que tiene a la mano. Muchos podrían considerarlo una suerte de menú degustación personalizado; otros lo atribuyen a la disponibilidad de ingredientes frescos que hay en el día. Lo cierto es que es una mezcla de ambos, combinados con un factor clave: la sorpresa. Ahí está su magia. Evidentemente, distintas barras de sushi en Lima lo ofrecen desde hace años como parte fundamental de su propuesta. Sin embargo, este formato se reserva —en su mayoría— para conocedores o para paladares curiosos, ávidos de probar algo fuera de lo habitual. Falta que nos atrevamos más.
KIMO
Dirección: Mal. 28 de Julio 385, Miraflores (piso 17)
A veces hay que apostar por salir de la rutina. Entregarnos a una dinámica diferente, renunciar al control y confiar en el proceso. En eso último consiste un concepto ampliamente conocido en el mundo, que parte —precisamente— de dejar en manos del chef la elección de los platos que un comensal probará durante su visita. Estamos hablando del omakase: una tradición gastronómica japonesa donde el cliente cede al chef la selección y preparación de los platos, confiando en su técnica y en los insumos que tiene a la mano. Muchos podrían considerarlo una suerte de menú degustación personalizado; otros lo atribuyen a la disponibilidad de ingredientes frescos que hay en el día. Lo cierto es que es una mezcla de ambos, combinados con un factor clave: la sorpresa. Ahí está su magia. Evidentemente, distintas barras de sushi en Lima lo ofrecen desde hace años como parte fundamental de su propuesta. Sin embargo, este formato se reserva —en su mayoría— para conocedores o para paladares curiosos, ávidos de probar algo fuera de lo habitual. Falta que nos atrevamos más.
Lonjas de vacío wagyu con papas, wasabi, mirin y negi. (Foto: Kimo)
Hoy, ofrecer experiencias culinarias diferentes es un punto extra cuando se trata de la elección de un restaurante, y eso lo saben bien en Kimo, el espacio nikkei ubicado en uno de los pisos más altos del miraflorino hotel Souma que acaba de presentar su propia versión de omakase, ya disponible para el público.
Bivalvos y copoazú: conchas, navajas y tapioca de coco. Uno de los pasos más complejos en sabor. (Foto: Kimo)
Siendo honestos con el concepto, la carta omakase de Kimo ya tiene un menú preestablecido que sirve como guía para el comensal. La idea, al fin y al cabo, es la misma: usar insumos frescos y de temporada, todos disponibles, servidos con distintas técnicas y presentaciones. Desde una selección de recetas a base de pescados y mariscos (donde encontramos un sabroso cebiche con pesca del día y pulpo a la robata), pasando por una degustación de nigiris, hasta llegar a creaciones de autor de inspiración peruana. En total, el menú omakase de Kimo consta de 12 pasos que muestran variedad, calidad de ingredientes y creatividad culinaria. Es una alternativa que se prueba en la misma barra, con el ‘itamae’ frente al comensal, y que se disfruta mirando Miraflores desde lo alto. En un día con sol, el Pacífico se pierde en el horizonte y toda la experiencia parece estar conectada. Eso sí: no olviden revisar la carta regular del local, que conserva varios de sus platos originales y ha sumado alguna que otra novedad. //
La coctelería del local se inspira en sabores orientales combinados con una amplia variedad de destilados. (Foto: Kimo)
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Las buenas vistas
Los limeños recién nos estamos acostumbrando a tener alternativas (tanto en bares como en restaurantes) que nos brinden un panorama más amplio de nuestra ciudad, en el sentido más literal de la palabra. Desde hace algunos años, la moda de los ‘rooftops’ llegó para quedarse. En el Souma Hotel de Miraflores hay dos espacios ubicados en los pisos más altos que combinan un buen concepto gastronómico con una vista llamativa: Kimo y 27 Tapas. No es mala idea terminar la visita por el primero, con un cóctel en el segundo. Es un gran plan para un sábado —almuerzo o cena— y amplía las posibilidades sin salir del mismo espacio.
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Un vino, quizás una cerveza
El maridaje de la experiencia omakase, aunque sencillo, trae algunas sorpresas. Desde un espectacular rosé chileno hasta una cerveza japonesa: consulten las opciones del día.