Por Nora Sugobono

Siempre me encuentro con alguna sorpresa cuando visito a Andrés Orellana. La primera de ellas —definitivamente la más importante— es que su local ha cambiado de nombre. O algo así; ya me entenderán líneas más abajo. La esencia de comida peruana contemporánea que define su estilo se conserva, por supuesto, pero ya no nos encontramos únicamente en La Niña: ahora estamos en un proyecto más amplio y ambicioso llamado Casa O.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: