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Tapeo con acento limeño: Zerrano, el espacio ibérico con toques peruanos que brilla en la calle Schell
Un restaurante de inspiración española le pone ritmo y sabor a una de las calles más transitadas de Miraflores. Con ambientes pensados para distintas experiencias, Zerrano trae un menú que promete sorprender.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
Izquierda, carpaccio de lomo trufado: láminas de lomo con vinagreta trufada, parmesano, miel balsámica y arúgula. Viene con un crocante de masa madre. Al medio, paella de mariscos con el sabor de los frutos del Pacífico: vóngoles, conchas, choros, langostinos y calamares. Derecha, langostinos jumbo al ajillo cocidos a la parrilla y bañados en una salsa de mantequilla y ajo. Atrás, tortilla española. (Fotos: Heroína Estudio)
No sabría decir si es porque las redes sociales han acortado distancias; si se ha dado como una consecuencia natural del crecimiento del mercado gastronómico local (y, por ende, hay una necesidad en el comensal de buscar nuevos sabores); si es por la larga lista de cocineros peruanos que han pasado por cocinas en Madrid, Barcelona o el País Vasco; o si ocurre por la enorme cantidad de peruanos que eligieron instalarse en España en los últimos años, movimiento migratorio que —sin querer queriendo— han tendido puentes de ida y vuelta. Lo que sí sé es que los limeños se sienten cada vez más cerca de los sabores, platillos y hasta ciertas costumbres —nada más rico que el tapeo— de la mesa ibérica. En todas sus expresiones, y en todas sus posibilidades.
No sabría decir si es porque las redes sociales han acortado distancias; si se ha dado como una consecuencia natural del crecimiento del mercado gastronómico local (y, por ende, hay una necesidad en el comensal de buscar nuevos sabores); si es por la larga lista de cocineros peruanos que han pasado por cocinas en Madrid, Barcelona o el País Vasco; o si ocurre por la enorme cantidad de peruanos que eligieron instalarse en España en los últimos años, movimiento migratorio que —sin querer queriendo— han tendido puentes de ida y vuelta. Lo que sí sé es que los limeños se sienten cada vez más cerca de los sabores, platillos y hasta ciertas costumbres —nada más rico que el tapeo— de la mesa ibérica. En todas sus expresiones, y en todas sus posibilidades.
Ahí es donde nos encontramos con Zerrano, un concepto que empieza sorprendiendo por su ubicación: ¿cómo entraría un local tan grande en la saturada calle Schell, se preguntarán? Pues bien, lo primero que deben saber es que no tiene puerta directa a la calle. Una vez que llegan a la dirección, verán el nombre del restaurante en una pared hacia el fondo. Se entra en lo que podría parecer un párking escondido, pero eso no está muy lejos de la realidad: el espacio tiene su propia playa de estacionamiento, amplia y abierta, bordeada por las siluetas de los edificios miraflorinos. Sin duda un factor que muchos agradecen ante la ausencia de sitios para estacionar por la zona. A la mano derecha nos recibe el restaurante, con una primera terraza exterior que da paso al comedor principal (dividido en varios salones), de aspecto cálido, contemporáneo y muy sobrio.
Carrillera cocida a fuego lento en demiglace y vino tinto, acompañada por pastel de choclo brûleé y ensalada verde con vinagreta de maní y balsámico. (Foto: Heroína Estudio)
/ HEROINA ESTUDIO
En el segundo piso la experiencia cambia. Si bien cuentan con algunos comedores privados para reuniones especiales, es su terraza lo que verdaderamente llama la atención. La de Zerrano bien puede ser una de las más bonitas y completas de Lima, y las posibilidades en esta temporada recién empiezan.
Detrás del concepto está el Grupo Bros, que también gestiona las marcas Jarango, Los Juárez Restobar, Amarea Punta Hermosa, Palmeira Punta Hermosa y Brisza Asia. En Zerrano —si bien el ambiente podría prestarse para una visita más casual—, el restaurante es el corazón de la operación. Con una carta variada creada por el chef Ernesto Noriega, ligeramente salpicada con ciertos toques peruanos, la experiencia aquí está pensada para compartir. Cuando dos mundos culinarios se encuentran, todo puede pasar. //
LOS FAVORITOS DE NORA
1
Música para mis oídos
Como bien pueden sospechar, el concepto español va más allá de la mesa: también está en la banda sonora de este espacio (en la zona de la terraza), con un surtido abanico de canciones que abarca desde sevillanas más tradicionales hasta exponentes modernos de la música española. Si nos acompaña un buen cóctel, o tenemos la suerte de tener un día soleado, les aseguro que no querrán salir de ahí.
2
Un final feliz
La carta incluye un solo postre, y es a propósito. Su versión de tarta vasca es exquisita, aunque tiene una variación en la receta: lleva yogur griego Skyr y se acompaña de una salsa de airampo. Cremosa, fresca y sutilmente elegante.
3
En compañía
Todos los jueves hay DJ en la terraza y los sábados son tardes de copas y tapas (con música en vivo). Además, los domingos son familiares, con actividades para niños. En Instagram anuncian los eventos que vienen cada mes.