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Sada Goray y el manual de la corrupción con el que se infiltró en el círculo íntimo de Pedro Castillo
Como si siguiera al pie de la letra un manual de la corrupción, la empresaria Sada Goray, el personaje tristemente célebre del momento, supo infiltrarse en los círculos más herméticos del gobierno de Pedro Castillo para beneficiarse de manera ilícita.
*Esta nota se publicó originalmente el 18 de junio de 2023. El Comercio vuelve a compartirla con motivo de la detención de Sada Goray y Mauricio Fernandini como recapitulación del caso.
“Me endulzaron”, “Me llené de tanto miedo”, “Es el peor año de mi vida que he pasado”, “Nos extorsionan si no cedemos a la presión”. Eran los primeros días de aquel tormentoso diciembre del 2022. El periodista Rodrigo Cruz tenía en la pantalla de su laptop a una empresaria peruana que estaba admitiendo públicamente, desde el extranjero, que había entregado enormes cantidades de plata al entorno del entonces presidente Pedro Castillo, pero como una exigencia.
Es decir, que pagó una coima obligada por las circunstancias. “Para extorsionarte no necesariamente te tienen que poner una pistola”, dijo también. Primera lección del manual de la corrupción: justificar la coima, ya sea a un policía de tránsito o a un asesor presidencial. Si se adopta el papel de víctima, mejor aún.
La historia había comenzado más de un año antes, en los primeros días de agosto de 2021. El entonces flamante ministro de Vivienda, Geiner Alvarado, recibió un mensaje del conocido periodista Mauricio Fernandini. Este le dijo que tenía información sobre el Fondo Mivivienda que podría interesarle. Habla con mi asesor, le respondió Alvarado. Ese asesor se llama Salatiel Marrufo, y componía esa especie de ‘buró político’ que rodeaba a Castillo.
Fernandini llamó a Marrufo y almorzaron, se conocieron, se estudiaron. El periodista le dijo al asesor que quería presentarle a una empresaria —amiga de su prima— interesada en trabajar con el Fondo Mivivienda. Marrufo y Goray se conocieron el 23 de agosto, e inmediatamente entendieron que podían beneficiarse mutuamente, pero jugando por lo bajo.
Tengamos en cuenta las fechas: no había pasado ni siquiera un mes desde que Castillo se acomodara la banda de presidente. Aquí va la segunda lección: anticípate, toma la iniciativa, gana tiempo (y plata).
El ex ministro de Vivienda, Geiner Alvarado, componía la red de Sada Goray. La policía lo detuvo en abril de este año. (Foto: Archivo El Comercio)
¿Qué necesitaba Goray? Que el Fondo Mivivienda le diera el visto bueno para diversos proyectos inmobiliarios de su empresa, Marka Group; eso implicaba cambiar a algunos directivos incómodos. ¿Qué pidió Marrufo a cambio? Entre S/4 millones y S/9 millones, según los testimonios que la fiscalía ha recogido hasta ahora.
¿Qué más pretendía la empresaria trujillana? Que la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales (SBN) reconociera a Marka Group la propiedad de un terreno de 60 hectáreas al sur de Lima, para poder venderlo; esto implicaba ‘aceitar’ algunas piezas de la SBN y relevar a otras. ¿Qué pidió el asesor? Más dinero.
La tercera lección del manual de la corrupción requiere experiencia en los tratos turbios —algo que Goray y Marrufo parecen tener—, y consiste en elegir a personas adecuadas para acciones específicas. Involucrar a una variada red de personajes ayuda a usarlos como moneda de cambio si las cosas se complican. Sada Goray le pagó a Fernandini alrededor de S/10 mil por el ‘alquiler’ de su departamento, escenario del reiterado pago de coimas al asesor.
Cuando Goray necesitaba crear, modificar o inventar documentos, acudía a su notario de confianza, el excongresista Francisco Villavicencio. Marrufo, en tanto, se encargó de repartir tareas a funcionarios del Fondo Mivivienda y la SBN para favorecer a su socia.
Quinta lección: salta del barco a tiempo y, si puedes, niégalo todo. No queda claro por qué a inicios de diciembre de 2022 la empresaria decidió contar su versión sobre la coima (ella la llamó extorsión) que había pagado.
Después, el castillo se derrumbó por su propio peso: Geiner Alvarado fue detenido por la policía y encarcelado; Salatiel Marrufo también, aunque luego se convirtió en colaborador eficaz; Mauricio Fernandini, a su tiempo, se acogió a la confesión sincera (y fue retirado de RPP, donde conducía un sintonizado programa). Sada Goray, la protagonista de esta historia, permanece en el extranjero, aunque viene al Perú una vez al mes para seguir dando información a la fiscalía.
Aclaraciones*Esta nota se publicó originalmente el 18 de junio de 2023. El Comercio vuelve a compartirla con motivo de la detención de Sada Goray y Mauricio Fernandini como recapitulación del caso.