VenezuelaEste resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Hubo un tiempo, no tan lejano, en que hacer las tareas del colegio exigía mucho más que teclear una pregunta. Para quienes crecimos en los años 80 y 90, el conocimiento tenía olor a papel y se descubría página a página. No existía Google, ni mucho menos la inmediatez de herramientas como ChatGPT. Existían, en cambio, las enciclopedias familiares, los diccionarios heredados y los atlas desplegados sobre la mesa del comedor. En ese universo analógico, los fascículos y coleccionables ocupaban un lugar especial. Eran, para muchos, la puerta de entrada a la historia, la ciencia, la literatura o el arte.
Hubo un tiempo, no tan lejano, en que hacer las tareas del colegio exigía mucho más que teclear una pregunta. Para quienes crecimos en los años 80 y 90, el conocimiento tenía olor a papel y se descubría página a página. No existía Google, ni mucho menos la inmediatez de herramientas como ChatGPT. Existían, en cambio, las enciclopedias familiares, los diccionarios heredados y los atlas desplegados sobre la mesa del comedor. En ese universo analógico, los fascículos y coleccionables ocupaban un lugar especial. Eran, para muchos, la puerta de entrada a la historia, la ciencia, la literatura o el arte.
MIRA: Jockey Club del Perú: 80 años de historia, tradición y un renovado impulso que busca reposicionar la hípica en el país
Fue en ese contexto que El Comercio asumió un rol clave: acercar la cultura a miles de hogares a través de colecciones cuidadosamente editadas, pensadas para acompañar y formar lectores. Más que productos editoriales, aquellos tomos se convirtieron en herramientas de aprendizaje y en piezas de memoria colectiva. Hoy, cuando todo parece estar a un clic de distancia, vale la pena volver la mirada a esas páginas que enseñaron a una generación a detenerse, leer y comprender el mundo con curiosidad y paciencia.

DEL PAPEL AL CLIC
La historia de los fascículos y coleccionables de El Comercio se remonta a la década de 1980, cuando el diario decidió ir más allá de la noticia cotidiana para convertirse también en un vehículo de difusión cultural. Según recuerda Mario Cortijo, jefe de proyectos de marca y periodista con más de 30 años en el Decano, la primera gran apuesta fue una colección de historia del arte, impresa en papel periódico y concebida como una serie accesible para el lector común. Era una iniciativa modesta en su forma, pero ambiciosa en su propósito: democratizar el acceso al conocimiento en una época en la que los libros especializados no estaban al alcance de todos.

A partir de ese punto, las colecciones se multiplicaron y diversificaron. Surgieron fascículos temáticos que abordaban desde arquitectura, música y tecnología hasta historia del Perú, sociedades prehispánicas y arte universal. En ese recorrido editorial destacan títulos que marcaron época: desde ‘Mi tierra Perú’, una mirada a la identidad y riqueza cultural del país, hasta la ‘Enciclopedia del estudiante’ y la ‘Enciclopedia temática del Perú’, que acompañaron a generaciones en sus años escolares. También destacaron series dedicadas a grandes autores peruanos, como José Carlos Mariátegui, Manuel González Prada, Jorge Basadre o Alberto Flores Galindo.

Con los años, algunas temáticas se consolidaron como pilares. La gastronomía, por ejemplo, ocupó un lugar central, especialmente con los recetarios impulsados en paralelo al boom culinario peruano y figuras como Gastón Acurio, autor de títulos como ‘500 años de fusión’ y la serie ‘La cocina cotidiana’. Estas publicaciones no solo enseñaban a cocinar: también contextualizaban los platos, exploraban sus orígenes y resaltaban su valor cultural, otorgándole a la cocina una dimensión casi académica.

A ello se sumaron colecciones deportivas y ediciones vinculadas a la historia del propio diario. Destacan el ‘Libro de Oro’ por el centenario de Alianza Lima; ‘Mundialistas’, que recopila la historia gráfica de la selección peruana en México 70, Argentina 78 y España 82; y ‘Soy Celeste’, publicado por el aniversario 70 de Sporting Cristal. Más recientemente, títulos como el libro oficial por el centenario de Universitario de Deportes y ‘Tricampeones’ no solo se convirtieron en éxitos de ventas, sino que también tuvieron presencia destacada en la Feria Internacional del Libro de Lima, confirmando el lugar de estas publicaciones en la construcción de la literatura deportiva del país.
Por estos días, la oferta editorial de El Comercio sigue vigente y en constante renovación. En su plataforma digital conviven propuestas que van desde libros y fascículos temáticos hasta entregables diseñados para niños, piezas de colección y ediciones especiales que combinan conocimiento, entretenimiento y aprendizaje.
Pero la historia no se detiene allí. En carpeta ya asoman nuevos proyectos editoriales, como el libro oficial por los 125 años de Alianza Lima y una publicación conmemorativa por los 80 años del Jockey Club, iniciativas que vuelven a nutrirse del vasto e invaluable archivo del diario, reafirmando su papel como custodio de la memoria histórica y cultural del Perú. //
CONTAR EL PERÚ
Fundado el 4 de mayo de 1839 por Manuel Amunátegui y Alejandro Villota, El Comercio es uno de los diarios más longevos de América Latina. Nacido como un medio dedicado al intercambio comercial y la información marítima, pronto amplió su mirada para convertirse en un testigo privilegiado de la vida política, social y cultural del país. A lo largo de casi dos siglos, sus páginas han registrado guerras, transformaciones, crisis y celebraciones, construyendo un archivo invaluable. En ellas no solo se cuenta la noticia del día: se resguarda, en tiempo real, la historia del Perú.
- Mafe sin R: “Me gustaría morir salvando a alguien”
- El joven de Villa El Salvador que desarmaba sus juguetes, aprendió inglés por su cuenta y logró una beca completa en el MIT
- Lo+o, el pequeño puesto de mercado que logró que el lomo saltado vuelva a ser el rey del almuerzo diario en Miraflores
- Ana Torroja: “En algún momento me puse una fecha y dije que a los 50 me retiraba. Qué ingenua fui”
- Arena Rodríguez, la nueva promesa del surf peruano con el horizonte puesto en los Juegos Olímpicos
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
















