Por Milagros Asto Sánchez

El Medio Oeste no suele ser la opción obvia cuando pensamos en planear un viaje a Estados Unidos, pero Kansas City, en Missouri, prueba que pasar por alto a esa región podría ser un grave error. Moderna, vibrante y cargada de historia, esta ciudad —que comparte frontera con el estado de Kansas— sorprende desde antes de aterrizar. Un cielo de tonalidades naranjas y azules enmarca un imponente núcleo urbano rodeado de amplios campos de cultivo que se revelan ante nosotros como un cuadro sin fin (o incluso como una canción de Taylor Swift).