Tomar una bebida de alta gama en una copa o vaso incorrecto le puede arruinar la
experiencia a cualquiera.
La copa balón para el Gin Tonic debe tener una capacidad de 60 a 80 cl, la boca ancha para disfrutar de sus aromas, y un pie para poder cogerla sin calentar la bebida con las manos.
El espumante va siempre en una copa flauta para que no se pierdan las burbujas y el dulce en una pequeña, porque se bebe en porciones mínimas.
El vino tinto debe servirse en una copa Burdeos que por su amplitud y el diámetro de la boca permite que el líquido se exprese de mejor manera.
Si lo tuyo son los cócteles con nuestra bebida emblemática, se recomienda las copas de tipo Martini, la de Burdeos e incluso vasos largos porque se suele usar mucho hielo en estas preparaciones.
El vaso Old Fashioned es corto, muy resistente y de boca ancha, ideal para beber whisky o ron con hielo. Su forma facilita la expansión de los componentes aromáticos volátiles sin tener que agitarlo.
El vino blanco se sirve en una copa en forma de U que ayuda a mantener su temperatura.
Nuestro pisco tiene su copa oficial, creada en el 2006 por la marca Riedel. Su peculiar forma, semejante al de una campana invertida, atenúa sus fuertes notas de alcohol y permite sentir su aroma y sabores frutales característicos.
Los vasos cortos son perfectos para servir el clásico Pisco Sour o la Algarrobina.
Tomar un vino de alta gama en una copa incorrecta le puede arruinar la experiencia a cualquiera. Se debe preferir el cristal al vidrio ya que por su delgadez y porosidad, las sustancias volátiles y aromáticas de la bebida se potencian. Además, las copas no deben ser talladas porque eso impide ver su color y notar su densidad.
“Deben ser muy amplias para una mayor oxigenación y tener el tallo alto para no tocar el cuerpo y que se caliente o contamine el vino. Esto cambiaría su sabor”, sostiene Jose Arellano, sommelier exclusivo de Ocucaje.
En líneas generales, un tinto debe servirse en una copa Burdeos que por su amplitud y el diámetro de la boca permite que el líquido se exprese de mejor manera. La de tipo Borgoña puede funcionar mejor con los ligeros. El blanco tiene una copa en forma de U que ayuda a mantener su temperatura. El espumante va siempre en una copa flauta para que no se pierdan las burbujas, y el dulce en una copa pequeña, porque se bebe en porciones mínimas.
Brindis de bandera
Nuestro pisco tiene su copa oficial, creada en el 2006 por la famosa marca Riedel. Su peculiar forma, semejante al de una campana invertida, atenúa sus fuertes notas de alcohol y permite sentir su aroma y sabores frutales característicos.
Si lo tuyo son los cócteles con nuestra bebida emblemática, Arellano recomienda “las copas de tipo Martini, la de Burdeos e incluso vasos largos porque se suele usar mucho hielo en estas preparaciones. Para el clásico Pisco Sour o la Algarrobina, son perfectos los vasos cortos”.
Revolución en la barra
“Servir destilados como whisky, gin, vodka, tequila o ron en un mismo vaso es cometer un grave error porque como en el caso del vino no existe una sola manera de consumirlo”, asegura Carlos Neira, Brand Ambassador de Diageo Perú, distribuidora de Johnnie Walker, Smirnoff y otros licores.
Este arte contempla infinidad de modelos entre los que destaca la sofisticada copa Martini, donde además del clásico de la aceituna se sirve el Cosmopolitan. Otra es la Margarita que con su diseño amortigua el poderío de alcohol del tequila. La copa balón del Gin Tonic favorece a la experiencia sensitiva con el aromático Ginebra.
El vaso Old Fashioned es corto, muy resistente y de boca ancha, ideal para beber whisky o ron con hielo. “Su forma facilita la expansión de los componentes aromáticos volátiles sin tener que agitarlo”, explica Neira. El vaso largo, que ganó popularidad con el Tom Collins, calza muy bien con el peruanísimo Chilcano o el Cuba Libre, que necesitan mantenerse fríos.
Neira asegura que pese a esta onda clásica, los bartenders ya se arriesgan con nuevas formas y percepciones: “Incluyen productos que aportan a la experiencia. Crean vasos, reciclan botellas. He probado cocteles servidos en vajilla de piedra de Huamanga, donde el líquido se mantiene muy frío. Incluso, dentro de un pimiento verde y un fruto de cacao”.
RECOMENDACIONES
Es necesario que las copas estén totalmente traslúcidas para una cata adecuada. Otras consideraciones son la temperatura, que varía con cada bebida, así como la cantidad, que no debe superar la mitad del recipiente.
✔ Los vinos de crianza, que pasaron mucho tiempo en barrica y que en la etiqueta indican que no han sido filtrados pueden presentar sedimentos. Por eso es importante dejarlos respirar en la copa por unos minutos antes de consumir.
✔ En la mesa, se sugiere colocar las copas delante y hacia el lado derecho de los comensales. El número dependerá de los tipos de vinos que planees servir.
✔ Contempla una copa para el agua. Se recomienda acompañar el vino con agua gasificada o normal para rehidratar y evitar que el alcohol suba con facilidad.
✔ Para enfriar copas o vasos se aconseja colocar hielo hasta el tope por unos minutos y retirarlo antes de servir.