¿Qué tan difícil es detectar un motor oculto en una bicicleta?
¿Qué tan difícil es detectar un motor oculto en una bicicleta?
Redacción EC

BUDAPEST. El húngaro Istvan Varjas, pionero de la tecnología de motor escondido en las bicicletas de competición, aseguró que no existe "el método perfecto" para detectar esta trampa, en momentos en los que las autoridades tienen en el punto de mira a los participantes en el Tour de Francia.

"Por el momento no existe un método de detección perfecto" de este fraude tecnológico, aseguró en una entrevista a la web index.hu este inventor, que desarrolló sus primeros prototipos a comienzos del 2000.

Para evitar este tipo de trampas, en el Tour de Francia -que inició el fin de semana pasado- se está usando cámaras térmicas para detectar posibles batería camufladas en los tubos de las bicicletas que ofrezcan una ayuda artificial a los ciclistas.

"Las cámaras térmica no son siempre eficaces, porque si los ciclistas saben que les están controlando, desconectan el sistema y le dejan tiempo para que se enfríen y ser así invisibles", argumentó el experto.

Este argumento queda en entredicho porque las autoridades ciclistas aseguraron, al presentar el sistema de control en el Tour, que no avisarán cuándo se llevarán a cabo estos controles.

"Los ciclistas no hacen trampas solos. A menudo, los motores están escondidos en las ruedas y controlados a distancia, desde un auto, por ejemplo", añadió Varjas.

Una solución eficaz sería -según él- "definir el rendimiento máximo de un corredor en un tramo definido (de montaña), y si un corredor lo sobrepasa en un 5%, el control sería necesario...".

Personaje discreto, Istvan Varjas ha removido los cimientos del ciclismo estos últimos años al dejar entrever que ciclistas profesionales están utilizando pequeños motores disimulados que ofrecen una potencia descomunal.

"Nunca se me ha acercado abiertamente un equipo o un ciclista profesional", dice en index.hu Varjas, que asegura que entre sus clientes que compran sus exclusivas y caras bicicletas se encuentran antiguas glorias del ciclismo, como Eddy Merckx o Greg LeMond.

Esta tecnología "es ilegal cuando se utiliza en competición. Yo soy un fabricante, yo produzco y vendo, pero no sé dónde acaban mis productos", concluye.

Fuente: AFP