Redacción EC

Lo volvió a intentar y consiguió su objetivo. El francés Franky Zapata logró este domingo la hazaña de cruzar el Canal de la Mancha a bordo de su "Flyboard", una innovadora tabla voladora que sorprendió al mundo en las últimas semanas.

El "soldado volador", como se le conoce ahora, despegó desde la playa de Sangatte, en el norte de Francia, en medio de un ruido ensordecedor y bajo la mirada de cientos de curiosos. Llegó a la bahía de St Margaret, en el sur de Inglaterra, 22 minutos más tarde, tras sobrevolar el canal a unos 15-20 metros de altura, convirtiéndose en el primer hombre en cruzar este estrecho a bordo de una tabla voladora.

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¿Cómo funciona su 'tabla voladora'?

Para esta hazaña, el inventor, excampeón del mundo y de Europa de esquí acuático, ideó un aparato equipado con un motor propulsado por cinco turborreactores de aire que permiten despegar y avanzar a hasta 190 km/h, con una autonomía de unos diez minutos.

El "Flyboard" es alimentado con queroseno almacenado en una mochila. Debido a la distancia, Zapata tenía que hacer obligatoriamente una parada en su trayecto para abastecerse de combustible. Lo hizo en un barco con una plataforma en el medio del canal.

Zapata ha estado desarrollando este dispositivo en los últimos tres años, incluso después de perder dos de sus dedos en el primer vuelo que realizó en su garaje cerca de Marsella, en el sur de Francia.

El 14 de julio, durante el desfile militar de la fecha nacional francesa, Zapata hizo una demostración en los Campos Elíseos, volando a varias decenas de metros del suelo sobre su invento.

Éste había sido exhibido a finales de 2018 en el Foro de Innovación y Defensa en París. En una demostración de las fuerzas especiales, el "Flyboard" se utilizó como plataforma de un francotirador en apoyo de efectivos que eran atacados desde barcos en pleno Sena.

El 25 de julio, 110 años después del éxito del francés Louis Blériot, primer aviador en atravesar la Mancha, Zapata se lanzó desde el mismo lugar con su invención. Sin embargo, pocos minutos después de entrar en aguas inglesas cayó al agua, tras golpear levemente la plataforma del barco de abastecimiento donde intentaba posarse.

Esta plataforma volante interesa a las fuerzas de seguridad francesas, que le ven gran "potencial de empleo en operaciones especiales en áreas urbanas".

Tras lograr su meta, aseguró que ya tiene otros desafíos en mente, como terminar su "coche volador".

"Quiero volar a 2.000 metros y volar por encima de las nubes. ¡Es la próxima etapa!", declaró a la AFP. "¡Me siento bien, feliz y afortunado!".

Agencias

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