Seis trucos para evitar los molestos reflejos en las fotos
Seis trucos para evitar los molestos reflejos en las fotos
Redacción EC

Estás paseando por la ciudad y te fijas en el escaparate de una cafetería. Una mujer se ha quedado absorta en sus pensamientos, mirando al vacío. Y no se te ocurre un mejor encuadre para un retrato.

Así que disparas, sin pensar en el cristal que los separa. Y el resultado dista mucho de lo que imaginabas: unos reflejos indeseables estropean la que pensabas que iba a ser tu mejor fotografíaSi te ha pasado, tiene solución.

Así lo aseguran los investigadores Tianfan Xue y William T. Freeman del Massachusetts Institute of Technology (MIT), así como Michael Rubinstein y Ce Liu de Google.

Juntos desarrollaron un complejo pero eficaz algoritmo para separar la fotografía que realmente quieres tomar, la que está en el fondo, y la imagen del reflejo que te la puede estropear.

"Es completamente automático y puede funcionar en dispositivos móviles", explican los expertos.

Sin embargo, no han confirmado si emplearán el algoritmo para desarrollar una aplicación o si saldrá al mercado en breve.

Así que por mientras, te adelantamos unos trucos para evitar esos brillos tan indeseables en tus fotografías.

Escoge bien el ángulo

También puedes aprovecharte de los reflejos para lograr imágenes más artísticas.

Piensa en un espejo. Si quieres que tu imagen se refleje, tendrás que colocarte en unos ángulos determinados con respecto a él.

En caso de que te sitúes muy a la derecha o a la izquierda, en un ángulo muy cerrado, no te verás reflejado.

Así, de la misma manera en la que el espejo permite ver tu imagen reflejada si estás en la posición correcta, la fuente de luz que ilumine una escena (el Sol o luz artificial) se traducirá en brillos indeseados si está en esos ángulos.

Ese efecto lo producirá cualquier objeto que tenga la superficie brillante.

La ventana de la cafetería en la que se encontraba la mujer que quisiste fotografiar hizo, en ese sentido, la función de un espejo.

Por lo tanto, si quieres evitar que esto ocurra, debes elegir con cuidado la posición de la cámara con respecto al objeto.

Desactiva el flash

Si puedes, no utilices el flash. Pero si no tienes más remedio, sigue al pie de la letra la recomendación de los ángulos.

Asegúrate que el flash incida sobre el objeto o sujeto que quieres fotografiar, pero tiene que estar en un ángulo en el que la luz no rebote en el cristal y vuelva directamente a la cámara.

Para esto no siempre es necesario que el fotógrafo se mueva.

Por ejemplo, si lo que refleja la luz son las gafas que lleva el sujeto al que quieres fotografiar, será suficiente que las mueva ligeramente hacia arriba o abajo.

Limpia bien la superficie

Quizá este truco sea más útil si eres tú el que está dentro de la cafetería y quieres fotografiar la escena al otro lado del cristal.

También puedes utilizar el reflejo a tu favor.

Lo recomendable es que restriegues bien esa superficie para eliminar todo tipo de residuos, como marcas de dedos.

Y no lo hagas solo a la altura en la que vas a colocar la cámara, especialmente si vas a utilizar una lente gran angular.

Esto hará que la transparencia del vidrio se acerque lo más posible al 100% y produzca menos reflejo.

Eso sí, en algunos casos te será imposible limpiar el cristal por fuera; sobre todo si estás a cierta altura.

Entonces, dispara cuando la luz del Sol esté preferentemente a tu espalda.

Acerca la cámara lo más posible

Si vas en avión, deja un dedo de espacio entre la ventana y el objetivo o no apoyes el celular.

Si colocas tu cámara o teléfono inteligente de forma que casi toque el cristal, o incluso si lo apoyas en él, minimizarás la superficie reflectante al máximo y, como consecuencia, también los brillos indeseados.

Aunque no debes seguir este consejo al pie de la letra si es que vas en un avión o tren. Y es que al pegar la cámara al vidrio, esta se moverá por la vibración del vehículo. Como consecuencia, la fotografía saldrá movida.

En ese caso deberás dejar un dedo de distancia entre el cristal y la lente.

Apaga la luz del interior

De nuevo, si deseas tomar una foto del exterior a través de una ventana cerrada, te convendrá apagar todas las luces.

Te servirá para fotografiar la ciudad de noche.

Así evitarás que estas se reflejen en la parte interior del cristal y que queden superpuestas a la imagen de afuera.

Esto te servirá especialmente para fotografiar una ciudad de noche.

Utiliza un filtro polarizador

El filtro polarizador es un accesorio que se ajusta al objetivo de la cámara.

El material del que está hecho, un polímero estirado al límite y emparedado entre dos vidrios, absorbe el componente polarizado de la luz, aquel que provoca los reflejos indeseados.

El filtro polarizador es una opción para la cámara.

Y al mismo tiempo es muy transparente para con el resto de elementos.

Así, el filtro elimina indeseados sobre superficies no metálicas como agua o cristal, y permite la visualización de lo que se encuentra detrás de ellas. 

Y también es efectivo en superficies como plástico y madera.

Asimismo, mejora el colorido de la hierba, debido a que se filtran los reflejos azulados del cielo. Sin embargo, hay situaciones en las que ninguno de estos trucos aplica.

1) No te servirán, por ejemplo, cuando trates de fotografiar una bola de Navidad. 

2) Al tener un ángulo de 360 grados, es imposible evitar los brillos.

Así que no te quedará más opción que jugar con ellos y utilizarlos a tu favor.

Y es que el reflejo no es algo que haya que evitar a toda costa. En ocasiones es precisamente el protagonista de una fotografía.

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