Uber regresa a España, pero como servicio de delivery de comida
Uber regresa a España, pero como servicio de delivery de comida
Redacción EC

BARCELONA. La empresa norteamericana lanzó este jueves en Barcelona un servicio de comida a domicilio, después de que un juez prohibiera en diciembre del año pasado la utilización de la para encontrar taxi en toda .

Este tipo de servicio ya se ofrecía en Los Ángeles (Estados Unidos), pero por primera vez se lanza fuera de ese país, con el nombre de UberEats y la promesa de llevar al usuario la comida en menos de diez minutos. De momento, solo funcionará en la ciudad de Barcelona.

"Es un servicio distinto del que lanzamos en su momento. Este crea valor para todo el mundo, restaurantes, repartidores y clientes", dijo Carles Lloret, responsable de Uber en España, quien confía en revolucionar el sector de la comida a domicilio y, de paso, mejorar la imagen de la compañía.

La plataforma trabajará con restaurantes que ya tienen las licencias necesarias para repartir a domicilio y velará para que sus conductores cumplan con todos los requerimientos indicados por el país.

"Esperamos que la imagen de la compañía siga siendo como debería ser, una compañía innovadora que ayuda al usuario", afirmó Lloret.

Camino lleno de obstáculos

Presente en más de 50 países, esta polémica compañía desembarcó en abril del 2014 en Barcelona y más adelante en Madrid y Valencia, poniendo en contacto a través de una app a clientes con taxistas particulares.

Su actividad despertó furibundas protestas de los taxistas españoles, que en Barcelona llegaron incluso a quemar coches de Uber, acusándolos de competencia desleal, ya que los chóferes de la app no disponían de las autorizaciones administrativas y normalmente trabajaban en negro.

A principios de diciembre, un juez de Madrid admitió a trámite una demanda de la asociación de taxistas y decretó la prohibición del servicio de forma preventiva mientras estudiaba el caso. Poco después, la compañía suspendió temporalmente el servicio, aunque calificó la decisión de "desproporcionada".

El caso de España no es el único. Las actividades de esta empresa estadounidense provocaron manifestaciones de taxistas en numerosos países y la justicia puso en ella su punto de mira.

En Tailandia o en Nueva Delhi prohibieron a la compañía que se enfrenta a obstáculos legales en lugares como Francia, Alemania, Holanda, San Francisco o Bélgica.

Fuente: AFP