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Automedicación y COVID-19: efectos secundarios de los populares medicamentos usados durante la pandemia
Ivermectina, antibióticos e hidroxicloroquina son algunos de los fármacos ampliamente utilizados para tratar el COVID-19, pese a la falta de evidencia científica
Hasta el momento, no existe un tratamiento para las personas que se encuentran con COVID-19, pese a ello muchos medicamentos han ganado popularidad pese a no tener ninguna o escasa evidencia científica que respalde su uso.
Hasta el momento, no existe un tratamiento para las personas que se encuentran con COVID-19, pese a ello muchos medicamentos han ganado popularidad pese a no tener ninguna o escasa evidencia científica que respalde su uso.
Hasta mediados del 2020, unos 200 medicamentos se encontraban en investigación en ensayos clínicos en todo el mundo para conocer si eran o no eficaces contra el COVID-19, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Entre estos medicamentos, la hidroxicloroquina y azitromicina han sido descartados como opciones terapéuticas por entidades como la Organización Mundial de la Salud y la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU.(FDA), mientras que la muy difundida ivermectina cuenta con insuficiente respaldo científico y su uso queda a discreción de los médicos en países como el Perú.
El único medicamento que ha demostrado ser efectivo para el COVID-19 es el corticoide dexametasona, que reduce hasta en 30% la posibilidad de muerte en pacientes graves. Su utilidad está restringida a pacientes hospitalizados y su uso preventivo no está probado. Sin embargo, este fármaco está siendo recetado a pacientes leves e incluso usada como preventivo, por lo que la propia Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) ha tenido que pronunciarse para aclarar que en ningún caso se debe utilizar este medicamento para prevenir o tratar los síntomas iniciales del COVID-19, ya que incluso puede producir la muerte.
Digemid, al igual que la OPS, FDA y otras entidades regionales, también tuvo que pronunciarse en contra de la automedicación con ivermectina y antibióticos durante la pandemia. Y han condenado el uso indiscriminado del peligroso compuesto dióxido de cloro y de la vitamina C.
El Minsa retiró la hidroxicloroquina, ivermectina, azitromocina de la guía de tratamiento contra el COVID-19.
Incluso, luego de que un directivo del Colegio Médico del Perú asegurara que usó uno de estos medicamentos para tratarse de COVID-19, la entidad se pronunció para aclarar que no hay evidencia suficiente: “Como institución aclaramos que, a la fecha no existe evidencia científica que avale el uso de estos medicamentos [ivermectina y vitamina D] y garanticen algún beneficio clínico en la prevención o tratamiento del COVID-19”.
A continuación, detallamos los efectos secundarios de los medicamentos más populares usados contra el COVID-19:
1. Ivermectina: sarpullido, náuseas, vómitos, diarrea, dolor de estómago, hinchazón del rostro o de las extremidades, eventos adversos neurológicos (mareos, convulsiones, confusión) y lesión hepática (hepatitis).
2.Hidroxicloroquina: dolor de cabeza, mareos, pérdida del apetito, malestar estomacal, diarrea o dolor de estómago, vómitos y sarpullido, según la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. Posibles arritmias ventriculares y muerte súbita cardíaca, de acuerdo con Mayo Clinic.
3. Azitromicina: reacciones alérgicas, arritmias, resistencias antimicrobiana, etc.
4. Antibióticos: Los antibióticos solo funcionan contra infecciones bacterianas, no contra virus como SARS-CoV-2, que provoca el COVID-19. El uso de antibióticos puede provocar sarpullido, mareos, náuseas, diarrea, infecciones por hongos (candidiasis) y resistencia microbiana, según los CDC.