El cruce genético indiscriminado pone en riesgo al ganado
El cruce genético indiscriminado pone en riesgo al ganado

ROMA. La diversidad genética del ganado peligra en el mundo, con un 17 % de las razas en riesgo, debido sobre todo al cruce genético indiscriminado, según un informe de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

La especialista de la FAO Beate Scherf indicó que con el avance de la inseminación artificial en la década de 1950 hizo más fácil transportar el material genético animal del mundo desarrollado a los países en desarrollo, interesados en aumentar su productividad.

Durante un tiempo "se ignoró que los (nuevos) animales debían adaptarse al medio ambiente", señaló la experta, que resaltó que en los países en desarrollo las condiciones para producir no son tan favorables como en los septentrionales.

Influyen factores como la diferencia de temperatura, clima, altitud e incluso la disponibilidad de piensos para alimentar al ganado.

Esto hace que no siempre la importación de animales de cría y semen de ganado en los países en desarrollo sea sinónimo de una mayor productividad.

Según la FAO, si el cruce genético no se plantea correctamente, existe el riesgo de que se pierdan características valiosas de especies infrautilizadas como la habilidad para adaptarse a las dificultades del entorno.

Como consecuencia del cruzamiento indiscriminado y otras amenazas como el uso creciente de razas no autóctonas, el declive de los sistemas de producción ganadera tradicionales o el abandono de las razas consideradas poco competitivas, entre el 2000 y el 2014 desaparecieron un centenar de razas.

El último informe de la FAO sobre la situación de los recursos zoogenéticos mundiales destaca que un 17 % de las razas de animales de granja (1.458) se encuentra en peligro de extinción, frente al 15 % registrado en el 2005.

Mientras, se desconoce la situación real del 58 % de las razas analizadas por la falta de datos.

El mayor número de razas amenazadas se localiza en Europa, el Cáucaso y América del Norte, donde las industrias ganaderas están muy especializadas y suelen emplear solo un número reducido de razas para producir.

Actualmente, se emplean 38 especies y 8.774 razas diferenciadas de aves y mamíferos domésticos.

Ante retos como el cambio climático, las enfermedades, la presión sobre los recursos y las nuevas demandas del mercado, la FAO defiende que la diversidad genética permite a los agricultores y ganaderos mejorar las especies y adaptarlas a las nuevas circunstancias.

Según el informe, 64 países han establecido un banco de genes animales y otros 41 están planeándolo para conservar ese material, una tendencia que, a pesar del alto coste, va en aumento respecto al 2007, cuando solo había bancos en una decena de estados.

"Ahora los países en desarrollo piensan que es algo útil. Antes existía la idea de que si no producían más no valía la pena", afirmó Scherf. 

Fuente: EFE

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