Redacción EC

Washington. (AP). Imagine el lector un tratamiento económico para una infección grave capaz de curar al 90% de los pacientes en pocos días y con escasos efectos colaterales o secundarios.

Puede parecer una droga milagrosa, pero este tratamiento de vanguardia es profundamente sencillo, aunque podría causar un poco de asco: usar la de personas sanas para tratar infecciones intestinales resistentes a los Un número pequeño pero creciente de médicos están usando los llamados transplantes fecales para tratar el , una infección intestinal que provoca náuseas, calambres y diarrea.

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BÚSQUEDA DE REGULACIÓN

Pero los transplantes fecales significan un reto para la por sus siglas en inglés), que ha resuelto regular el tratamiento como si se tratase de una droga experimental. 

La mayoría de los investigadores conceden que los temores de la FDA son lógicos. La materia fecal que no está debidamente analizada puede contagiar , y otros virus y parásitos. Además, no existen estudios a largo plazo de los posibles efectos colaterales.

Funcionarios de la FDA se negaron a dejarse entrevistar, pero dijeron en una declaración escrita que el transplante fecal "parece prometedor para el tratamiento de infección con C. difficile que no ha respondido a otras terapias".

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CUANDO EL FÁRMACO ES INÚTIL

Ahora que muchos pacientes no responden a poderosos antibióticos, los transplantes fecales aparecen como una terapia eficaz contra las cepas resistentes del C-diff. El método es útil porque las bacterias sanas en la materia fecal del donante ayudan a combatir las infecciones.

"Estamos ante algo que es poco menos que milagroso", dijo el doctor Lawrence Brandt, del Centro Médico Montefiore de Nueva York, quien ha realizado más de 200 transplantes fecales. Los grandes laboratorios farmacéuticos dedican años a ensayar productos antes de someterlos a la FDA. Los transplantes fecales han seguido otro camino.

En años recientes, algunos médicos han publicado estudios sobre el empleo de materia fecal para tratar el C-diff. Algunos reportan tasas de curación de hasta el 90%. En enero de 2013, el publicó el primer estudio riguroso que demostraba que los transplantes fecales eran más eficaces que los antibióticos para tratar el C-diff recurrente.