Mayores emisores buscan ser economías bajas en carbono en 2050
Mayores emisores buscan ser economías bajas en carbono en 2050

Los dieciséis principales países que producen mayor por cuentan ya con planes para reducir sus emisiones que adoptarán en las próximas décadas y convertirse en economías bajas en carbono en 2050, sin que ello suponga un menor crecimiento económico.

Alemania, Australia, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, así como Italia, Japón, Corea del Sur, México, Reino Unido, Rusia y Sudáfrica, que suman el 70 % de las emisiones mundiales, son los países que han hecho ya este ejercicio en el marco del proyecto "Sendas de Descarbonización Profunda".

La iniciativa fue presentada hoy en Madrid por Teresa Ribera, directora del Instituto para el Desarrollo Sostenible y las Relaciones Internacionales (Iddri), promotor de este proyecto en el que participan 40 instituciones científicas de los 16 países y la organización de Naciones Unidas, Sustainable Development Solutions Network (SDSN).

El proyecto, subrayó Ribera, plantea una manera mucho más realista de abordar el y lograr que la temperatura del planeta no suba más de dos grados a finales de siglo, pues se centra en cómo cada país puede llegar a dejar sus emisiones al mínimo a mediados de siglo.

"Ya no basta con decir un número, es importante explicar cómo vas a lograrlo para ofrecer solvencia y credibilidad a los inversores", agregó.

Aunque todos los científicos han usado la misma metodología y los 16 planes buscan dejar las emisiones en 1,7 gigatoneladas de CO2 per cápita en 2050 (cifra consecuente con los dos grados), cada equipo nacional ha diseñado diferentes vías para su descarbonización según su situación socioeconómica.

De esta manera, hay países que proponen un mayor peso en su "mix" energético de la generación nuclear, otros que se centran más en un modelo 100% renovables y otros que harán uso de la captura de CO2 para asumir las inversiones ya hechas en combustibles fósiles.

No obstante, Ribera ha señalado que los 16 planes coinciden en recurrir a tres vías fundamentales para lograr su descarbonización: el impulso masivo al ahorro y la eficiencia, la generación de electricidad sin CO2 y la electrificación de usos como el transporte; además todos han coincidido en la premisa de "que hay que empezar cuanto antes".

El estudio aborda también la manera en la que la transición hacia una economía baja en carbono puede convertirse en aliado de la lucha contra la pobreza o los problemas de salud, como es el caso del plan de China que prevé que la contaminación caiga un 70% en un escenario de descarbonización.

La descarbonización planteada no supone costes adicionales, lo que cambia es a qué se destina el dinero; es decir, que en lugar de ir a la producción e importación de combustibles fósiles se destina al desarrollo de tecnologías bajas en carbono.

Fuente: EFE