(Foto: Reuters)
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Redacción EC

Un nuevo tipo de polvo magnético esparcido en los colmillos de los elefantes permite revelar las huellas digitales de los traficantes de marfil y luchar así contra este acto ilícito que ha dejado a la especie a las puertas de la extinción.

Cada año, unos 20.000 elefantes son cazados ilegalmente en África. Las reservas cayeron en más de un tercio entre el 2007 y el 2014, hasta su nivel histórico más bajo, según datos del Fondo Internacional para la Protección de Animales (IFAW, por sus siglas en inglés).

En total, quedan unos 415.000 elefantes en ese continente, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Estos datos van en paralelo a la explosión del comercio ilegal de marfil, que se triplicó desde 1998, estimulado por una demanda creciente y globalizada gracias a Internet, indicó Céline Sissler-Bienvenu, responsable regional del IFAW.

-Herramienta-
La nueva arma de lucha contra los traficantes fue desarrollada en Reino Unido y permite revelar sus huellas digitales. Cabe resaltar que con las técnicas tradicionales es imposible hacerlo sobre el marfil y crear archivos, indispensables para la coordinación internacional.

"El principal problema es que el marfil es poroso, absorbe las huellas digitales", explicó David Cowdrey, responsable de las campañas del IFAW en Reino Unido y que contribuyó a desarrollar la técnica.

Además, con las técnicas actuales "solo se pueden extraer las huellas durante el primer o el segundo día como máximo, luego es imposible", explicó.

El procedimiento, desarrollado tras dos años de investigaciones por el King's College de Londres y la policía de la capital británica, permite evitar estos problemas, según Cowdrey.

El producto permite revelar huellas hasta 28 días después de ser aplicado en los colmillos de los elefantes. Y "no interfiere con el ADN", por lo que su identificación es posible.

Así, es posible tener "un registro de huellas de todas las personas que tocaron el marfil", en todas las fases del tráfico, subrayó Cowdrey. "Esto suministra pruebas concretas que pueden ser utilizadas ante la justicia".

Reino Unido utiliza la técnica desde el año pasado y la IFAW lo presentó ahora en Francia y envió a la vez un kit a Kenia, uno de los países más afectados por la caza furtiva.

La técnica "suplirá una carencia a nivel de la policía técnica y científica", aseguró el comandante Dominique Bousquet, jefe de la división de investigación de la policía judicial francesa OCLAESP.

El comercio internacional de marfil está prohibido desde 1989, con muy pocas excepciones. Su tráfico ilegal está considerado como el tercero más rentable después del de estupefacientes y el de armas.

Fuente: AFP