(Foto: Wikipedia/Orrling bajo licencia Creative Commons)
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Redacción EC

Científicos chinos han identificado el área responsable de la sensación de picazón, y también el camino de neuronas por el que viajan las señales.

El laboratorio Sun Yangang, de la Academia China de Ciencias, concluyó, después de realizar experimentos, que la picazón se forma en el núcleo parabraquial, a donde van los impulsos con la información de rascarse a través de neuronas especiales. Los autores describieron los detalles de la investigación en la revista "".

El núcleo parabraquial es un área del cerebro responsable de algunas de las funciones vitales en nuestro organismo. Por ejemplo, ahí se encuentran las neuronas que producen un péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), vinculado a su vez con la migraña, o neuronas especiales que reaccionan con los niveles de azúcar en la sangre y la temperatura corporal. Pero la nueva investigación reveló otro importante papel de las neuronas en el núcleo parabraquial.

Neuronas del núcleo parabraquial lateral, responsable de la picazón. (Imagen: Science, 2017=
Neuronas del núcleo parabraquial lateral, responsable de la picazón. (Imagen: Science, 2017=

En primer lugar, los investigadores siguieron la transmisión de la señal de la picazón desde la médula espinal a la cabeza. Anteriores investigaciones de los autores revelaron que en el desarrollo de la sensación de picor participan neuronas del núcleo parabraquial lateral, que expresan el gen receptor del péptido liberador de gastrina o GRPR.

Los autores sugirieron que dado que estas neuronas no transmiten las señales directamente, entonces, entre ellas y la región parabraquial, debe haber cadenas especiales de células nerviosas que funcionan como transmisores.

Esquema del experimento. (Imagen: Science, 2017)
Esquema del experimento. (Imagen: Science, 2017)

Para probar esta hipótesis, los científicos crearon una línea de ratones genéticamente modificados, en cuyos cerebros, y específicamente en las neuronas GRPR, fue posible actuar con optogenética. Activando con láser las neuronas necesarias, los científicos notaron la excitación de las neuronas de la médula espinal, que están asociadas con el núcleo parabraquial.

De este modo se confirmó la opinión de los autores: en el proceso de transmisión de señal de la picazón participa un grupo intermedio de neuronas. De igual modo, la ayudó a los autores a cambiar la intensidad de la comezón. Cuando suprimieron el circuito neuronal conductor con luz, los ratones comenzaron a rascarse menos.

Se espera que con este estudio puedan desarrollarse nuevos enfoques y métodos para el tratamiento de la picazón aguda y crónica.

Fuente:
Ekaterina Zaikina