Un perezoso pigmeo (Bradypus pygmaeus) nadando en un bosque de manglares cerca de Isla Escudo de Veraguas, Panamá. Foto por Suzi Eszterhas
Un perezoso pigmeo (Bradypus pygmaeus) nadando en un bosque de manglares cerca de Isla Escudo de Veraguas, Panamá. Foto por Suzi Eszterhas
Mongabay Latam

Según un estudio, la extinción en masa actual elimina ramas enteras del árbol de la vida de los mamíferos, diversidad que llevará millones de años reemplazar. Algunos investigadores sugieren que los esfuerzos de conservación se deberían centrar en las especies de mamíferos que se encuentran en los extremos más diferenciados y precarios del árbol.

Elegir salvar una especie sobre otra es algo difícil en el campo de la conservación. La mejor opción sería proteger a todas las especies, pero los biólogos expertos en conservación saben que es complicado,  tienen que tomar decisiones. Un enfoque es priorizar la protección de las especies más distintas para mantener la mayor diversidad posible en el árbol de la vida de los mamíferos. 


El ecólogo experto en conservación Matt Davis de la Universidad de Aarhus en Dinamarca y sus colegas utilizaron la historia ancestral de mamíferos para determinar qué tan distintas son las especies de sus parientes más cercanos. Calcularon los años necesarios de evolución para crear cada especie única como una medida de su contribución a la diversidad de los mamíferos.

El panda rojo (Ailurus fulgens) ocupa una de las ramas más precarias del árbol de la vida de los mamíferos. Si se extingue, perderemos 31 millones de años de historia evolutiva de los mamíferos. Foto: Wikimedia Commons
El panda rojo (Ailurus fulgens) ocupa una de las ramas más precarias del árbol de la vida de los mamíferos. Si se extingue, perderemos 31 millones de años de historia evolutiva de los mamíferos. Foto: Wikimedia Commons

Los expertos encontraron que las extinciones de los mamíferos de los últimos 130 000 años, y las que probablemente ocurrirán en los próximos 50 años, han devastado y devastarán el futuro de la diversidad de los mamíferos. Aun en el mejor de los casos, si se detiene completamente el cambio climático y las extinciones de especies dentro de las próximas cinco décadas, la evolución necesitaría al menos tres millones de años para volver a desarrollar el mismo nivel de diversidad de mamíferos. Los investigadores informaron sobre sus hallazgos en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences.

El equipo afirma que hasta los mamíferos que se extinguieron hace milenios muestran la cantidad de especies que hemos perdido desde que los humanos aparecieron en el planeta.

«Eso es realmente importante porque creo que tendemos a ver a través de la ventana del presente cuando comparamos cómo se veían los mamíferos [en el pasado]», dijo David Redding, ecólogo de la University College London, Reino Unido, que no participó en el estudio.

El estudio muestra una situación grave pero la elección de su enfoque podría ser crucial para futuras conversaciones sobre qué especies proteger.

Los años de evolución que llevó crear cada especie es una medida de cuánta diversidad perderíamos si se extinguiera. Por ejemplo, perder al almiquí de Cuba (Atopogale cubana), una criatura parecida a una musaraña, enlistada como En Peligro por la UICN, significaría perder 22 millones de años de historia evolutiva porque no tiene parientes cercanos, dijo Davis. Pero perder al perezoso pigmeo (Bradypus pygmaes), que figura en la lista de la UICN como En Peligro Crítico, no es tan catastrófico para la diversidad de mamíferos porque es menos distinto de sus parientes vivos cercanos.

Los investigadores piensan que mantener un reino animal tan diverso como sea posible mejora las posibilidades de salvar animales necesarios para un ecosistema. Un grupo diverso de animales tendrá un conjunto de habilidades más amplio que un grupo de animales estrechamente relacionados. Por lo tanto, es más probable que el grupo diverso desempeñe muchos roles importantes, como polinizar flores o distribuir semillas.

El almiquí de Cuba (Atopogale cubana) es una de las últimas especies sobrevivientes de un grupo de mamíferos antiguos que vivieron junto a los dinosaurios hace unos 76 millones de años. El almiquí de Cuba representa 22 millones de años de evolución única en el árbol de la vida de los mamíferos. Imagen cortesía de Wikimedia commons
El almiquí de Cuba (Atopogale cubana) es una de las últimas especies sobrevivientes de un grupo de mamíferos antiguos que vivieron junto a los dinosaurios hace unos 76 millones de años. El almiquí de Cuba representa 22 millones de años de evolución única en el árbol de la vida de los mamíferos. Imagen cortesía de Wikimedia commons

Por otro lado, Davis reconoció la probable resistencia a priorizar algunas especies sobre otras debido a las ideas generalizadas de que todas las especies tienen valor y que toda la biodiversidad es crítica.

«Y estoy de acuerdo, toda la biodiversidad tiene valor», dijo Davis. «Pero no tenemos suficiente dinero, y no tenemos suficiente voluntad política, y no tenemos suficiente tiempo para salvar todo. Debemos pensar en lo más importante que realmente podemos salvar».

Davis y sus colegas ahora estudian cómo el reintroducir animales salvajes en hábitats donde solían vivir puede restaurar la biodiversidad en áreas específicas.

«A escala global, una vez que se pierde algo, simplemente se pierde. No lo puedes recuperar «, dijo Davis. «Pero a escala regional, sí se puede».

El artículo original de fue publicado en Mongabay Latam.

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