Su nombre es Motola y cuando tenía solo siete años perdió una de sus piernas al pisar una mina en Tailandia. Sin embargo, gracias a una asociación de amigos de los animales su historia pudo cambiar.

La fundación Amigos de los Elefantes Asiáticos de Lampang, Tailandia, le colocó una prótesis para su pierna. Pero como se trata de un animal que se encuentra en pleno crecimiento, será necesario que cada año la prótesis sea cambiada para que se amolde a sus nuevas medidas corporales.

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