El verdadero logro del iPhone Air no es su delgadez, es que anticipa el futuro plegable de Apple
Apple ha concentrado todos los componentes del iPhone Air en el módulo de la cámara, un movimiento que apunta a la fabricación de su esperado modelo plegable.
El iPhone Air, presentado junto con la nueva familia iPhone 17, ha generado más dudas que entusiasmo. ¿Por qué sacrificar cámaras y batería solo por un diseño más delgado? ¿A qué público va dirigido? Las preguntas son legítimas, pero tal vez este modelo sea menos un fin en sí mismo y más un puente hacia lo que viene: el primer iPhone plegable.
El iPhone Air, presentado junto con la nueva familia iPhone 17, ha generado más dudas que entusiasmo. ¿Por qué sacrificar cámaras y batería solo por un diseño más delgado? ¿A qué público va dirigido? Las preguntas son legítimas, pero tal vez este modelo sea menos un fin en sí mismo y más un puente hacia lo que viene: el primer iPhone plegable.
El gran mérito de Apple no está en haber conseguido un dispositivo extraordinariamente delgado, sino en haber concentrado la mayoría de sus componentes en un solo espacio: el módulo de cámara. Esa pieza, llamada internamente plateau (“meseta”), alberga no solo las cámaras, sino también el altavoz y el chip de la familia Apple Silicon. Gracias a ello, el resto del teléfono queda prácticamente reservado para la batería.
La capacidad de miniaturizar al máximo sus sistemas no es nueva. Ya lo vimos con los Mac mini M1: mantenían el mismo chasis de generaciones anteriores, aunque la placa base era diminuta. Con los Mac mini M4 quedó claro hasta dónde podía llegar esa reducción. El iPhone Air sigue la misma lógica de eficiencia y compactación.
Interior del iPhone Air.
/ Apple
De ahí que muchos analistas interpreten este movimiento como un guiño a la tecnología que Apple lleva años explorando: un iPhone plegable, que según rumores podría llegar en 2026. Falta saber si será en formato flip o fold, pero el camino parece marcado.
Además, el iPhone Air refleja la creciente autonomía de Apple en el control de su cadena de producción. Los modelos presentados el martes debutaron con nuevos chips de conectividad diseñados por la propia compañía, otro paso en su estrategia de depender cada vez menos de terceros.
En definitiva, puede que el iPhone Air no sea recordado por su delgadez, sino por haber abierto la puerta a una nueva etapa en la historia del teléfono más icónico del mundo.