Redacción EC

Los últimos que han aparecido en el mercado cuentan con dos o más cámaras en las cuales uno es denominado ToF. Si esta tecnología no es nueva, está llegando paulatinamente a los teléfonos. Por ahora, son pocos los móviles que incluyen este tipo de sensor, aunque se estima que va a ser común dentro de unos años.

Una cámara con tecnología ToF (Time of Flight) o cámara de tiempo de vuelo, cuenta con un sensor que emite haces de luz infrarroja que mide la profundidad de cada elemento de la imagen.




El sensor analiza el tiempo de vuelo, que varía dependiendo de la distancia en que se encuentren los objetos. De esa forma, un elemento que está más lejos tardará en recibir y rebotar más luz del que está más cerca. Con ello, la cámara ToF puede conocer a qué profundidad está cada uno de ellos.

Con esta tecnología es posible mejorar la calidad del escaneo en 3D, porque con solo una emisión de luces infrarrojas es posible calcular la profundidad rápidamente y con buena precisión. Además, el ToF utiliza menos capacidad del procesador para realizar sus funciones.

Asimismo, permite realizar el reconocimiento facial con mejor precisión y rapidez, porque no necesitará luz externa. También mejora el reconocimiento de gestos en los terminales, la medición de distancia y volumen, el escaneo de objetos, la realidad aumentada, la calidad del modo retrato y una óptima visión nocturna.

El uso de las cámaras ToF significa un avance notable para las diversas funciones de los móviles actuales. No todos cuentan con esta tecnología, pero su presencia aumentará en el futuro.