Beto Ortiz estará al frente de una nueva etapa de "Beto a saber" desde el 26 de octubre. (Foto: Jorge Sarmiento)
Beto Ortiz estará al frente de una nueva etapa de "Beto a saber" desde el 26 de octubre. (Foto: Jorge Sarmiento)
Sonia del Águila

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Luego de ocho meses de “sólido desempleo”, retorna a la televisión este 26 de octubre con una nueva temporada del programa periodístico "Beto a saber”. Esta vez por la señal de Willax TV, en horario 'prime time’ y en medio de una coyuntura electoral atípica por los efectos del coronavirus. El periodista asegura que desde esta, su “adolescente” casa televisiva, buscará apoderarse de la sintonía.

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Ortiz reaparecerá en la pantalla chica, luego que en marzo de 2020 anunciara su abrupta separación de “Abre los ojos” a través de un comunicado enviado por su productora Público Cautivo.

“Cuando se acaba el ciclo de ‘El valor de la verdad’ me piden que haga un programa político, entonces volvemos con ‘Abre los ojos’, que había sido el programa de entrevistas políticas en 2012. Salimos los domingos en la noche, después de ‘Punto Final’, nos fue bien, pero creo que la línea del programa era muy combativa para el momento y para el canal. Fuimos con todo con el tema de la deflagración de Villa El Salvador, porque en ese momento los demás programas del canal lo tocaban, pero nosotros investigamos el tema de Osinergmin y la responsabilidad que había tenido este organismo ante la tragedia y, bueno, el programa duró una temporada menor a lo previsto, curiosamente lo levantaron durante mis vacaciones. Seguramente hubo llamadas, presiones, alguien quejándose del contenido”, señala el periodista.

-¿Esta nueva temporada de “Beto a saber” mantendrá su formato original? ¿Será de emisión diaria?

Será un programa periodístico, haré entrevistas, pero también voy a tratar de salir a la calle a buscar historias porque finalmente soy un reportero que está sentado en un set. Se llamará así otra vez porque los tiempos lo demandan, vienen días muy agitados, y en épocas en las que hay tanta turbulencia, corrupción y dudas sobre la decencia de quienes nos gobiernan, los periodistas tenemos doble responsabilidad, tenemos que ponernos doblemente moscas y ser antipáticos con los políticos porque hay mucho más en juego. Nuestro trabajo es ayudar a que la gente conozca a los candidatos antes que sea demasiado tarde. “Beto a saber” saldrá de lunes a viernes a las 9:00 p.m., me alegra que me hayan puesto ese horario.

-Alguna vez comentaste que hacer un programa diario “es profundamente empobrecedor”. ¿Sigues pensando igual?

Me refería a que cuando haces un programa diario te absorbe tanto que no tienes tiempo para nada: no puedes leer, ni escribir, ni ir al cine, ni hacer un documental, ni un unipersonal, no te permite hacer nada más que TV. En ese sentido es empobrecedor, pues te impide cultivarte.

-Saldrás en un horario ‘prime time’, sumamente competitivo. ¿Cuán importante será el ráting en esta etapa nueva televisiva?

A esa hora me voy a medir con programas grandes, como “Yo soy”, de Latina, o “Andrea”, de ATV, y no estoy pensando en qué habrá en el cable, aunque hay Mávila (Canal N) y Chincha (RPP TV) también. El ráting en TV es como los goles en el fútbol, y no hay futbolista al que no le guste meter goles. Hay mucha gente que hace televisión y dice: “A mí no me importa el ráting, solo quiero hacer un buen programa”. Esa es una respuesta bien poética, para quedar bien con todo el mundo, pero si no haces ráting significa que la gente no está viendo lo que estás produciendo, que tu mensaje no está llegando, y si a la gente no le interesa lo que estás haciendo para qué lo haces. El ráting me interesa como indicador de que mi mensaje está llegando.

Campaña anómala

-Esta será una campaña electoral atípica por los efectos del coronavirus. ¿De qué manera crees que la pandemia afectará las elecciones 2021? ¿Qué efectos tendrá en las elecciones primarias y en los comicios generales?

Como el voto va a ser electrónico y a distancia, la posibilidad de que los resultados sean poco claros, son mayores. De otro lado, las campañas consisten en el contacto del candidato con su votante, están hechas de mítines, de discursos, y en esta oportunidad nada de eso va a ser posible. Los candidatos van a tener que resignarse a hablarle a un teléfono o a una cámara para llegar a sus electores. Otro problema es que muchos de los candidatos son adultos mayores y no tendrán mucho contacto con los votantes para convencerlos. En esta época, el que sale más en televisión, el que salta, el que baila huaynito, prueba cuy o carga un bebito es el mejor, y podemos terminar eligiendo a la Tigresa del Oriente. Aparecer más te convierte en más importante.

-¿Qué candidato está tomando ese rumbo?

Prefiero no manifestarme a favor ni en contra de nadie porque -obviamente- los quiero entrevistar a todos; pero me parece que hay cierto favoritismo oficial por un candidato. Cuando un presidente está en problemas, como lo está el señor Martín Vizcarra, lo más probable es que su preocupación sea no terminar preso antes de finalizar su mandato, como ha ocurrido con tantos desertores. Entonces, si soy presidente y tengo en mis manos todas las atribuciones del Estado y puedo decidir darle mi apoyo de manera sutil o no tan sutil a determinado candidato. Estoy seguro que mientras hablamos en este momento se están desarrollando negociaciones para que Vizcarra pueda librarse de las investigaciones que parece que se le vienen encima.

-“Beto a saber” saldrá en un escenario un poco complicado con la tensión del ráting y el bicentenario...

Los periodistas navegamos mejor en mares encrespados, pues la calma, la concordia, la paz y armonía no son elementos de un periodista. Nosotros estamos siempre cubriendo el conflicto, la guerra, la polémica, y que la campaña coincida con una coyuntura política tan embravecida, pues puede ser muy bueno en términos de cantidad de temas y personajes, pero también nos hace un poco la vida a cuadritos porque hay demasiadas cosas ocurriendo al mismo tiempo. Siento que la dificultad va a venir por el desafío que representa el tratar de cubrir tantas aristas de una realidad política que se nos va de la mano.

- ¿Cuáles crees que serán los principales soportes para difundir propaganda? ¿Crees que lo digital y audiovisual será determinante?

Claro que sí, sin duda, pero creo que para la gente más grande, que tiene más de cincuenta años, los medios de información siguen siendo los clásicos, algunas costumbres no cambian y la costumbre de ver entrevistas políticas por televisión difícilmente será reemplazada por el Twitter o Facebook. Me parece que cumplen funciones distintas, incluso, complementarias.

-¿Crees que el periodista tiene actualmente más poder que hace dos décadas?

Creo que el poder de la gente es mayor ahora. Las redes sociales han conseguido democratizar la comunicación, la gente tiene en sus manos un teclado o una cámara, pero el oficio (periodístico) no es la herramienta, sino la destreza, el manejo, la experiencia.

Beto es uno de los periodistas más influyentes de la TV peruana. (Foto: Jorge Sarmiento)
Beto es uno de los periodistas más influyentes de la TV peruana. (Foto: Jorge Sarmiento)

Coronavirus

-Libraste una valiente lucha contra el coronavirus. ¿Qué reflexión te dejó esta dura experiencia?

He tenido accidentes, me he caído, pero nunca he sentido la i. El diagnóstico de una enfermedad que sabes que te puede matar, te pone a prueba porque empiezas a pensar en todo lo que dejaste de hacer. Yo estuve diez días internado, gracias a Dios no tuve que ser trasladado a UCI porque mi caso no se agravó. Fue una neumonía que comprometía el 20% de mis pulmones y eso para un paciente con factor de riesgo, como yo, era complicado. Yo no suelo ir a cultos, ni iglesias, ni misas, ni nada por el estilo; pero me escribía gente con tanta familiaridad, diciéndome que estaban orando por mí, que eso se convirtió en un factor decisivo en mi recuperación. No te puedo explicar de qué manera, pero los médicos dicen que cuando un enfermo está abatido o se siente deprimido o vencido, sus defensas bajan y es más fácil que se vaya más rápido. Gané esta batalla gracias al apoyo de la gente.

-También recibiste el apoyo de Pedro Suárez-Vértiz, quien, además, te recomendó evaluar la posibilidad de ser padre.

Nosotros estudiamos comunicaciones en la Universidad de Lima, no éramos amigos, solo conocidos, pero luego yo me convertí en admirador de su arte y su música. Por eso estuve con él durante la presentación de su libro (“Yo Pedro”), fue una presentación multitudinaria, al extremo de que la estructura de la Feria del Libro de Lima casi se viene abajo por la cantidad de gente que pugnaba por entrar. Y con respecto a su sugerencia de reproducirme, claramente me estaba dando su fórmula de la felicidad, que no es necesariamente la mía; pero se lo agradezco.

-¿Estás escribiendo un nuevo libro?

He dejado colgado varios proyectos editoriales por una serie de razones que no tiene nada que ver con la pandemia. Tengo un par de libros que debo entregar a la editorial Planeta y ya me pasé de la fecha de cierre. A estas alturas ya deberían estar publicados, pero no están terminados y me avergüenzo de ello.

-¿Cuándo estrenas “Público cautivo”, el documental sobre tu experiencia como profesor en el penal Piedras Gordas?

Esta película que estaba editando con mi amigo Pepe Yactayo (productor que fue asesinado) y que hice con Carla García, Ricardo Ayala y Martín Suyón, mi productor, se ha ido postergando. Se iba a estrenar el 15 de septiembre en Lima y tenía también fecha de estreno en México, pero por la pandemia no se pudo. Espero estrenarla pronto.

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