Flavia Lópezprovocó una escena inusual en el reciente programa de “Esto es guerra”, donde la ‘combatiente’ respondió que 2x2 es 8 con total seguridad y quedó en evidencia que las matemáticas no son lo suyo. Este hecho generó diversas reacciones entre sus compañeros y redes sociales.
Flavia Lópezprovocó una escena inusual en el reciente programa de “Esto es guerra”, donde la ‘combatiente’ respondió que 2x2 es 8 con total seguridad y quedó en evidencia que las matemáticas no son lo suyo. Este hecho generó diversas reacciones entre sus compañeros y redes sociales.
En el programa “Esto es guerra”, en una de las competencias de respuestas rápidas a preguntas de cultura general, Flavia López no pasó desapercibida cuando le preguntaron cuánto era 2x2 y ella dijo: “8”.
Su respuesta dejó sorprendido a todos en el programa y generó reacciones en el publico y en redes sociales, plataforma donde se viralizó la insólita escena. Sus compañeros del programa expresaron su incredulidad y Patricio Parodi reaccionó con una sonora risa antes de irse del set.
Con respecto a los conductores, Mathías Brivio y Katia Palma, no dejaron pasar el bochornoso momento. La también comediante atinó a sugerir un castigo ejemplar a la participante.
Otro incidente ocurrido en el mismo programa fue en el reto de actuación donde Patricio Parodi y Rosangela Espinoza se dieron un largo beso, generando diferentes tipos de comentarios, incluso Flavia López se animó a comentar del tema.
“Bueno, Rosángela ahí se ve que hace tiempo ya tenía ganas de que se le cumpla el sueño y bueno, por lo menos se le pudo cumplir en un momento de actuación”, señaló la modelo al ser entrevistas en el programa “Q bochinche!”.
Compañeros de Flavia López le taparon los ojos para que no vea el beso de Rosángela Espinoza y Patricio Parodi en EEG.
No es la primera que este tipo de incidentes suceda dentro del reality “Esto es guerra”, ya que en otras ocasiones se evidenciaba errores ortográficos de parte de la producción. Estas eventualidades suelen volverse virales generando distintas reacciones del público.
Melissa Klug vive una pesadilla en Dubai tras un viaje cumpleañero con amigas que pasó por Europa y Maldivas, donde nadó con tiburones. Cancelaron los vuelos, solo permiten residentes; desesperada por volver a Perú con sus hijos, angustiado por la incertidumbre y ver familias varadas.[1][2][3]