Actor Junior Silva. (Foto: Archivo El Comercio)
Actor Junior Silva. (Foto: Archivo El Comercio)
Sonia del Águila

Hace diez años, se enfrentó a una realidad que le cambió la vida para siempre. Tras ingresar a “” para encarnar a Kevin, el popular 'Pollo Gordo’, experimentó grandes satisfacciones, pero también vivió desencuentros con un público empecinado en confundir la ficción con la vida real. Ante tanta presión mediática, el artista de 32 años estuvo a punto de dejar la actuación, pero nuevas puertas se abrieron en su camino que le hicieron cambiar de opinión. Ingresó a “De vuelta al barrio” e incursionó en la pantalla grande. El 2020 lo veremos como parte del elenco de actores de “De patitas en la calle”, filme de Carlos Landeo.

Actor Junior Silva. (Video: El Comercio)

“'De patitas en la calle’ tiene como protagonistas a una mancha de perritos que quieren desbaratar una red de tráfico de animales. Es una historia de amor y respeto por los perros y los gatos, así como de valoración y cuidado del medio ambiente ”, destaca el actor nacional.

Además de Junior, en esta producción nacional, actúan: Pietro Sibille, Carlos Casella, Nico Ames, Stephany Orúe, Airam Galliani, Titi Plaza, Alonso Cano,y Percy Williams.

-¿Eran animales entrenados? ¿Cómo se manejó la grabación con ellos?

Todos son adiestrados, pertenecen a la empresa Animal Action Films. No podíamos agarrarlos porque se distraen con facilidad, teníamos que esperar que se graben las escenas con ellos, para luego nosotros comenzar a grabar. Nos ayudó la policía canina. Se suele decir que las películas familiares o para niños son las más fáciles de hacer; pero esta ha sido una de las más complejas en las que he participado.

Afiche de "De patitas a la calle".
Afiche de "De patitas a la calle".

-¿En tu caso, que eres un 'pet lover’, el tema de la conexión con los animales habrá sido más sencilla?

Es verdad que me encantan los animales, no solo soy ‘pet lover’, también soy ‘cat lover’; pero no podía agarrarlos, nos prohibieron acercarnos a ellos para no distraerlos. Fue difícil en todo sentido, pero a la vez emocionante. Para mí, que tengo un perro y un gato, la satisfacción fue doble.

GRATO REENCUENTRO

-En “De vuelta al barrio” te reencontraste con tus compañeros de “Al fondo hay sitio”, ¿qué tal la experiencia de volver a grabar con ellos?

Fue lindo regresar a mi familia de “Al fondo hay sitio”, con Tato Gordillo, un personaje divertido, diferente a Kevin, al que le decían...

-¿Te molesta recordar la chapa (‘Pollo Gordo’) de tu personaje?

Tendría que ser tonto para odiar a un personaje que estuvo presente durante un momento bonito de mi vida. El que odia la chapa es el personaje, yo no tanto, de hecho me sentiría mal si paso por la calle y nadie me mira. Estuviese preocupado si no hubiese seguido trabajando, como les ha pasado a muchos actores famosos.

-¿Qué representa Kevin en tu vida?

Un momento muy bonito de mi vida. “Al fondo hay sitio” me dio muchas cosas que a uno le cuesta afrontar, al tener popularidad tienes que saber cómo comportarte y controlar la manera de hablar porque hay muchas personas que, hasta el día de hoy, piensan que la persona que está caminando por la calle es el personaje que ven en televisión y te dicen cosas hirientes. He tenido algunos problemas por eso.

-¿Peleas?

Si, claro, porque hay mucha gente que tiene lamentablemente escasez mental, y como al personaje lo maleteaban, se creen con el derecho de maletearte y ofenderte. Primero no haces caso, pero cuando estás al costado, yo también puedo reaccionar. Los actores de Hollywood, a quienes no les llego ni al dedo meñique, utilizan lentes oscuros cuando salen a la calle, buscando cierto grado de privacidad en su vida. Es difícil, la gente hasta en los urinarios te toca el hombro para pedirte una foto, a mí me ha pasado.

-¿Por situaciones como esas, pensaste en algún momento alejarte de la televisión?

Cuando recién salí de la serie (“Al fondo hay sitio”) y fui a trabajar a la radio, esa idea se me cruzó por la cabeza. Pensaba que solo me conocían por la chapa de mi personaje y que -de repente- no iba a conseguir otra cosa. Me preguntaba: “¿Qué hago si no consigo nada?”, “¿Abro mi pollería?”, je,je,je.

-¿"Al fondo hay sitio" marcó un antes y un después en tu vida?

Definitivamente, mi vida dio un giro de 180 grados. Ya había hecho dos telenovelas, pero ninguna me dio tanta popularidad como la que obtuve con “Al fondo hay sitio”.

-¿Qué personaje representaría un reto para tu carrera?

Me encantaría hacer de antagonista, de alguien malvado, un gánster, por ejemplo.

-También experimentaste en la radio. Lo último que hiciste fue “Noche abierta”.

Empecé en Radio Moda con Erick Elera, cuando estábamos en “Al fondo hay sitio”, luego estuve en Radio La Zona, con música urbana. Y en mi última etapa, estuve en radio Capital, en “Noche abierta”, donde hablaba sobre música, pero también sobre temas económicos, sociales y políticos.

SEPARACIÓN

-Carla Tello dejó entrever que la separación se dio por un tema de infidelidad de tu parte. ¿Le fuiste infiel?

Vuelvo a decir lo que dije desde el primer momento, lo que pasó va a quedar entre las personas involucradas. Me caracterizo por nunca hablar de mi vida privada, no he matado a nadie, no he mentido a nadie, no he golpeado a nadie, no he maltratado a nadie. Lo que pasó ya pasó.