Por Alfonso Rivadeneyra García

Apareció en el episodio 4 como un capataz de albañiles, o contratistas, como los llaman en Estados Unidos. Trabaja en segundo plano mientras los personajes principales viven su vida. Pero en el 5 ya se le ve claramente. Y no solo eso, sino que tiene diálogos con la experimentada Amanda Peet, quien trabajó en ese romance otoñal llamado “Alguien tiene que ceder” (2003). Se llama Matías de la Flor (28), es peruano de nacimiento y tras varios años trabajando fuera del país llegó a una serie de streaming de alto calibre.