Por Alfonso Rivadeneyra García

Puede hacer el bien, puede cometer crímenes aunque sea. Eso no evita que un protagonista de serie sea considerado el “héroe” por los espectadores. “Breaking Bad”, “Dexter”, “Los Soprano”; historias donde criminales están en el centro, particularmente hombres, tienen fama en la llamada Edad Dorada de la televisión. Pero quien vea “33 días”, basada en la historia real de dos internos de un penal de Cataluña (España), puede que no tenga tanta consideración con ellos como en su momento tuvo con Walter White, Dexter Morgan o Tony Soprano.