

Tras destacar en la recordada serie Papá en apuros, Bianca Bazo afianza su trayectoria con nuevos retos en el cine y en el deporte.
Tras destacar en la recordada serie Papá en apuros, Bianca Bazo afianza su trayectoria con nuevos retos en el cine y en el deporte.
Con solo 12 años, Bianca Bazo se ha convertido en una de las promesas más cautivadoras de la actuación peruana. Su carisma y profesionalismo han conquistado tanto a productores como a espectadores, y su historia es la de una niña que, con disciplina y pasión, se está abriendo camino hacia un futuro lleno de proyección internacional.
Bianca debutó en televisión con Los milagros de la Rosa y ganó gran popularidad en la serie Papá en apuros. Desde entonces, su crecimiento artístico ha sido constante. “La televisión me encanta. Es un espacio donde puedo interpretar personajes, conocer artistas y aprender algo nuevo en cada rodaje. Para mí, cada proyecto es una aventura”, confiesa.
Este año, su agenda no da tregua. Bianca estrenará tres películas que confirman que su carrera va en ascenso: dos dirigidas por el director Lucho Llosa, y “Vacas”, de Brian Jacobs, una historia que promete emocionar y dejar huella.
“En cada proyecto aprendo algo nuevo. Me encanta descubrir cómo funciona todo detrás de cámaras y rodearme de personas que me inspiran a mejorar”, comenta.
La determinación de Bianca no se limita a la actuación. Compagina sus estudios —actualmente cursa sexto de primaria— con el taekwondo, disciplina que le ha dado fuerza y confianza desde que fue diagnosticada con displasia de cadera.
“El taekwondo me salvó. Me dio seguridad, energía y una disciplina que aplico en todo lo que hago”, asegura.
Bia

Uno de los hitos más especiales en su joven carrera ha sido convertirse en imagen de Skechers, la marca de calzado que la ha acompañado desde que era pequeña.
“Siempre me encantaron las Skechers con luces. Eran parte de mi día a día. Ahora, gracias a la línea Big Kids, puedo seguir disfrutando de ellas. Cuando me llamaron para ser su imagen, no lo podía creer. Fue como cerrar un ciclo muy importante para mí”, recuerda emocionada.
Bianca quiere estudiar artes escénicas en el extranjero, llegar a Hollywood y participar en producciones de Disney. Admira profundamente a Francisca Aronsson, a quien considera un modelo a seguir.
“Desde que empecé me decían que me parecía a Francisca por mis pequitas. Eso me motivó mucho porque ella empezó desde muy joven y logró llegar lejos”, comenta con admiración.
En el centro de todo está su madre, a quien describe como su mayor guía e inspiración. “Mi mamá es una mujer fuerte y bondadosa. Luchó contra el cáncer y siempre estuvo a mi lado. Hemos pasado momentos difíciles, pero su ejemplo me impulsa a dar lo mejor de mí”, confiesa con ternura.










