Durante una de las últimas pausas de la ceremonia de los , el anfitrión Jimmy Kimmel conversa con Jerry Seinfeld en las primeras filas de asientos del teatro Microsoft. Se trata de una conversación seria, no como aquella que tuvo con Tom Hiddleston, a quien conocemos por estos lares como Loki, el villano de “Los Vengadores”. En los cortes comerciales esta fue una imagen común: Kimmel saliendo del escenario, conversando con los actores, juguetón, devolviéndole a los premios más importantes de la televisión aquello que en los últimos años había perdido delante y detrás de cámara: el humor.

La edición 2016 de los Emmy, sin embargo, nos capturaron desde antes de salir al aire con su transmisión en vivo. Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin y Millie Bobby Brown, los jóvenes protagonistas de “Stranger Things”, saltaron al escenario para cantar en vivo –nada de playback- el tema “Uptown Funk”. Quizás no hayan estado nominados este año (la serie de Netflix será fuerte contendora el año que viene), pero este trío se ganó el premio del público a punta de baile y canto. Durante la ceremonia, como se vio en pantalla, repartieron al público bolsas con sándwiches y snacks mientras manejaban bicicletas por los pasillos. Es como si hubieran iniciado su campaña ‘Stranger Things Emmy 2017’. Y en el público todos compramos.

 
El camino rumbo al teatro Microsoft fue accidentado. a hicieron que la Policía de Los Ángeles ponga más énfasis en su protocolo de seguridad. Cada auto era sometido a un riguroso escrutinio y el tiempo de llegada de las limosinas al lugar era de una hora y media en promedio. Más tarde algunos asistentes confirmaron lo que se sospechaba: en los últimos dos años los Emmy han causado mayor revuelo en la ciudad que los Óscar.

En la alfombra roja, tal vez por los más de 30 grados de calor que hacía, los actores pasaban muy rápido. Muchísima gente se reunía alrededor de los plataformas de prensa montadas a lo largo de sus 120 metros de longitud.

Por allí pasaron las estrellas de “Juego de tronos”, David Schwimmer hacía su regreso triunfal, su amigo Matt LeBlanc aprovechaba los ventiladores para refrescarse, Bob Odenkirk saludaba a la gente de pasada, el director Jack Bender, famoso por estar detrás de cámaras en “Lost” y nominado por “Juego de tronos”, se tomaba un poco más de tiempo para saludar. El ánimo era, en general, el de una fiesta relajada.

PREMIOS MERECIDOS
Si algo caracterizó esta edición de los Emmy es la sensación de justicia que rodeó a dos de los premios más importantes de la noche: El de Mejor Actor y Actriz Dramática. El primero fue a parar a las manos de Rami Malek por su trabajo en “Mr. Robot” y fue acompañado de una ovación del público presente en el teatro. El segundo reconoció el trabajo de Tatiana Maslany en “Orphan Black”, serie en la que interpreta más de 10 papeles, todos clones de su personaje pero con características distintas. A ambos se les vio después celebrando en la fiesta después de la ceremonia, al primero tomándose fotos con sus fanáticos y la segunda compartiendo con su equipo de trabajo en la serie.

 
Mientras que en las categorías interpretativas hubo sorpresas, en las de guion y dirección “Juego de tronos” se impuso gracias a la recordada Batalla de los Bastardos, para luego llevarse por segundo año consecutivo el galardón más importante de la noche, el de Mejor Drama. George R.R. Martin, el autor de las novelas en las que se basa la serie, estaba presente y recibió el aplauso del público. Aunque ninguno de sus protagonistas ganaron en sus categorías, todos se subieron a la plataforma al final. No es para menos, pues la producción de HBO se convirtió en la serie que más premios Emmy ha ganado en la historia (38), batiendo el récord de 37 estatuillas que tenía “Fraisier”. Y faltan dos temporadas más.
 

En la fiesta Jon Travolta fue de los más solicitados por las cámaras que estaban presentes, sobre todo después que de su serie “American Crime Story: The People vs O.J. Simpson” se quedara prácticamente con los premios más importantes de las categorías de miniseries. Junto con su esposa Kelly Preston ofrecía declaraciones y saluda a sus fanáticos presentes en la fiesta. Para él se trataba de un regreso triunfal, y la televisión le dio la oportunidad. Los Emmys lo volvieron a hacer.

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