Redacción EC

FERNANDO VIVAS

Desde que apareció, en el 2004, me gustaron dos cosas de : su nombre y su escenografía. , en poco espacio, se las arregla para hacer bonitas mezclas de colores y texturas. Se puede decir que, en sus programas de conversación, el acento es más escenográfico que de contenido.

El resto del programa me sabe ‘ohdioso’. De ahí lo bueno de un nombre que para mí alude a lo sofisticado, pero conservador, clasista, trivial, perpetuador de la idea machista de una tele para amas de casa pitucas que, en lugar de cocinar o trabajar, hacen dietas y manualidades. De todas las conductoras, era lo más cercano a una diosa, pero muy lejano de la tele contemporánea que el público cada vez más plural del cable merece.

Pues resulta que el nombre, según reclama el videasta Mauricio Muñoz, no es original del programa, sino que sería suyo. Mauricio presentó en el 2001, al canal que entonces era Antena 3, el piloto de un espacio de incursión urbana, con tres actrices reporteras: Kareen Spano, y Lita Baluarte.

Lo que se lanzó en el 2004 es muy distinto a ese piloto, de modo que no hay ningún plagio de contenido. Solo recoge el nombre que Mauricio cuenta que nunca registró, pues se fue a vivir a Chile y olvidó el proyecto. A su vuelta, dice que empezó a negociar con Media Networks una compensación que no llegó.
 
Guillermo Denegri, editor central de Media Networks (la sociedad de Plus TV más CMD), me dice que ellos han registrado el nombre hace mucho tiempo y no hay nada que discutir. Mauricio solo tiene su viejo piloto que muestra, al menos, que en el 2001 se le ocurrió un gran título.