Redacción EC

Decidiste viajar por tus vacaciones y no deseas ninguna perturbación, pero una sorpresiva aparece para alterar tus planes. Lee las siguientes recomendaciones para que esto no suceda y disfrutes al máximo tu travesía por el Perú.



1. Trata de rescatar el lado bueno. Todo dependerá del destino que elijas: En parajes naturales, un buen aguacero hará que las cascadas estén en su mejor momento y no encontrarás nada más relajante que caminar sobre la tierra fangosa; en una gran ciudad, una caminata bajo la lluvia podría darle un toque cinematográfico y hasta romántico a tu visita.

2. Sigue las sugerencias locales. Probablemente, no es la primera vez que ha llovido ese lugar. Aprovecha la oportunidad para preguntar a los residentes locales qué actividades les gusta hacer en un día lluvioso.

3. Disfruta un día entero de spa. ¿Por qué desperdiciar un solo segundo? Las lluvias pueden ser impredecibles, pero has venido a relajarte. Aprovecha el tiempo y programa una sesión en el spa que incluya masajes prolongados, exfoliaciones minerales y tratamientos específicos. Engríete y verás que pronto olvidarás que afuera hay un diluvio.

4. Persigue el sol. Tú has venido por aventura y una lluvia no tiene que ser impedimento de nada. Busca los reportes climáticos de la zona y encuentra el lugar más cercano con un clima despejado e incluso soleado. Alquila un auto o simplemente dirígete hacia ahí; recuerda, esta una excelente oportunidad para que te conviertas en un verdadero explorador.

5. ¡Ve a la playa de todos modos! ¿Recuerdas el primero consejo? Bueno, estás de vacaciones y tu actitud tiene que ser positiva en todo momento. Si tu destino fue una paradisíaca playa... que no te importe nada. Experimenta la sensación del mar bajo una intensa lluvia y tendrás una excelente anécdota para contar a tu regreso.