Redacción EC

Ubicado entre la ribera norte del río Mapocho y el cerro San Cristóbal este barrio es uno de los más movidos y pintorescos de la capital chilena. Está dividido entre las comunas de Providencia y Recoleta. Se puede llegar bajando en la estación Baquedano del metro y luego cruzar el río Mapocho por el puente Pío Nono.

Entre sus calles uno puede encontrarse en cada esquina con actividades culturales y descubrir diferentes establecimientos de arte, música y gastronomía que combinan armoniosamente con la historia clásica de Santiago.

LA CHASCONA

En 1953, Pablo Neruda inició la construcción de una casa para albergar a su amor secreto: Matilde Urrutia a quien apodaba “La Chascona”. Después de la muerte del poeta no fue sino hasta después de 1985 cuando se convirtió en una casa museo. Está abierta de martes a domingo desde las 10 a.m. y tiene un costo de siete dólares por persona. Calle Fernando Márquez de la Plata 0192.

PATIO BELLAVISTA

Este es un centro comercial al aire libre. Su horario, desde las 10 a.m. hasta las 2 a.m. los días laborables y hasta las 4 a.m. los fines de semana, hace que este lugar esté siempre abarrotado de gente. Cuenta con bares y restaurantes con diferentes estilos y precios. Calle Constitución 30 – 70.

PARQUE METROPOLITANO

Al parque urbano más grande de Chile se puede llegar bajando en la estación Baquedano del metro y subiendo las escaleras de la Plaza Caupolicán o a través del funicular. Además de actividades como yoga y gimnasio está el Zoológico Nacional, abierto de martes a domingo con un costo de 5 dólares. 

MUSEO DE BELLAS ARTES

Inspirándose en la tendencia Art Nouveau de la época,  el arquitecto Émile Jéquier logró construir el edificio del museo. El lugar está abierto de martes a domingo y la entrada tiene un costo de un dólar por persona. Parque Forestal s/n.

¿DÓNDE?

A. Teatro San Ginés. Calle Mallinkrodt 112.

B. Centro Mori. Calle Constitución 183.

C. Feria de Artesanos Productores José Domingo Gómez Rojasar. Calle Pío Nono con calle Santa María.

EL DATO

Bellavista se encuentra en las faldas del Cerro San Cristobal, a donde muchos santiaguinos acuden como escape al aire libre.