Por: Christian Reto

Al estar dividido por el estrecho de Mackinac, que conecta los lagos Michigan y Huron, el estado de cuenta con la península superior (upper Michigan) y la inferior (lower Michigan). En el extremo norte de esta última se encuentra la apacible ciudad de Mackinaw, que recibe 12 millones de viajeros al año.

Una de las primeras postales que obsequia este destino es la del puente Mackinac. Une las dos penínsulas, fue inaugurado en 1957 y tiene una longitud de 8 km, por lo que se lo conoce como Big Mac. Cruzarlo es parte del atractivo; eso sí, previo peaje de US$2. Por cierto, conducir en bicicleta por esta vía está prohibido. En Mackinac Bridge Walk, la caminata anual que se realiza el Día del Trabajo (1 de mayo), sus carriles se cierran y entre 50 a 80 mil personas atraviesan el puente escoltados por el gobernador.


Entre los sitios históricos de este municipio destaca el parque estatal Colonial Michilimackinac. Antes de la llegada de los colonos ingleses fue edificado por los franceses en 1715.

Tiempo después, en 1775, los británicos lo reconstruyeron. Ese año la revolución estadounidense estaba en pañales, de modo que nativos y colonos convivían allí. Atenderá diariamente al público desde mayo hasta mediados de octubre. ¿El ingreso? US$12,50.

También resalta el faro Old Mackinac Point Lighthouse, situado cerca al parque Alexander Henry (abrirá en mayo y costará US$8,50). El Point Lighthouse (1889) parece un castillo y se volvió obsoleto cuando empezó a funcionar el puente Mackinac. Sin embargo, continúa ofreciendo una excelente vista de la metrópoli.

Existen tres compañías de ferry que se dirigen a la isla: Arnold Transit, Shepler’s y Star Line. Los tickets bordean los US$25 ida y vuelta, y el trayecto dura de 16 a 30 minutos. Una vez allí, te sorprenderás al notar que el tránsito de automóviles es casi inexistente. Y es que la gente se moviliza a pie, en bicicleta o en caballo (o en taxi jalados por estos). Así, se calcula que un día cualquiera comparten ruta más de 100 caballos y 2.500 bicicletas.

Pasear por el centro histórico de la Gran Tortuga es altamente recomendable, así como entrar al fuerte Mackinac (US$13,50). Al este del centro se ubica el parque Marquette, uno de los lugares más solicitados para celebrar bodas. Otros puntos de interés en la isla Mackinac son el Arch Rock, arco de piedra caliza y el Sugar Loaf, roca de 23 m de altura.

Por último, y de vuelta a la urbe, la comida y el shopping. Uno de los restaurantes más famosos es el Audie’s, activo desde la creación del puente Mackinac. En el salón Chippewa, de alta cocina, aconsejamos probar las costillas de cordero y optar por algún vino de su extensa carta.

En su otro ambiente, más popular, ordena las costillas a la BBQ. En dicho espacio, los desayunos y almuerzos valen desde US$7; las cenas desde US$10. El Darrow’s es otra alternativa y se caracteriza por sus platos a base de pescado blanco. En cuestión de malls, en el Mackinaw Crossings, una mini ciudad victoriana con música en vivo, hay 50 tiendas donde entretenerse.

El dato: El primer carro que cruzó el puente Mackinac se exhibe en el museo público de Grand Rapids de Michigan.

GUÍA DEL VIAJERO:
¿Cómo llegar?

Lo más económico es arribar a Detroit vía Air Canada, con escala en Toronto, desde US$1.053. Allí toma un vuelo directo a Mackinaw desde US$237 en Delta. Otra alternativa es optar por un vuelo con dos escalas en Estados Unidos vía Delta y desde US$1.196. Luego, toma un bus (US$6) hacia Mackinaw.

¿Dónde alojarte?
Sugerimos los hoteles con vista al lago Huron, como Holiday Inn Express (desde US$102) y Hamilton Inn Select Beachfront (desde US$88).