Redacción EC

Todos tenemos una película favorita que vemos mil veces sin cansarnos, de la que buscamos mercancía constantemente para coleccionar, de la que soñamos conocer un día los estudios o locaciones donde se filmaron, etc.

Para Adrian Bennett, esa cinta especial fue Mad Max 2 estrenada en 1981 protagonizada por Mel Gibson. Sin embargo, él llevó el fanatismo a otro nivel y abrió un dedicado a su película preferida en el desierto de Australia que sirvió de locación para la grabación.

Bennett ha dedicado su vida a conseguir la utilería original de película y transformar coches antiguos es los que usaron los personajes. Conoce más de su peculiar museo que, según su propietario, espera aumente sus visitas con el reciente estreno de la cuarta película de Mad Max protagonizada por Tom Hardy y Charlize Theron.

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