En Vivo USDe enero a abril, el sur de Lima se convierte en el epicentro de la ciudad. Con la llegada del verano, miles de limeños dejan el ruido y estrés atrás, para sumergirse en la tranquilidad que solo el mar puede ofrecer. El sur chico, gracias a su fácil acceso y su reciente boom comercial, se ha convertido en uno de los sitios más concurridos en esta temporada. Playas como Punta Hermosa, San Bartolo o Santa María captan la atención de bañistas que las visitan cada fin de semana con el fin de reconectar con la naturaleza y pasar unos días de relajo. Pero el sur chico ofrece mucho más que descanso. En el balneario de Punta Hermosa, por ejemplo, se puede realizar deportes como surf o paddle con la ayuda de un instructor, mientras que en la playa Naplo se puede dar un paseo a bordo de un yate y visitar la fauna marina.
Primera parada: Pulpos y El Silencio
Para llegar a Pulpos, toma la Panamericana Sur y desvíate en el kilómetro 35 hacia Lurín. El acceso está bien señalizado y el trayecto dura aproximadamente 45 minutos en auto. La playa es el escape ideal para quienes buscan descansar del bullicio de la ciudad y conectar con la naturaleza. La franja de arena es amplia, así que la privacidad es uno de los beneficios de esta playa incluso durante los fines de semana. Las olas son moderadas, ideales para practicar actividades acuáticas como el bodyboard y paddleboarding, aunque no se cuenta con academias cerca a diferencia de otras playas del litoral.
Lo que sí encuentras en Pulpos es oferta gastronómica. En la playa se puede disfrutar de restaurantes frente al mar para cenar al aire libre mientras admiras la puesta de sol. Prueba un ceviche fresco o un tiradito en restaurantes como “El Pulpo Dorado” o “Mariscos del Pacífico”, famosos por sus platos preparados con productos del día. También puedes encontrar opciones rápidas como anticuchos y empanadas en los puestos cercanos.

A tan solo 20 minutos de Pulpos, se encuentra la playa El Silencio, un destino que combina tranquilidad y diversión. Para llegar, sigue la Panamericana Sur hasta el kilómetro 38 y toma el desvío hacia Punta Hermosa. El acceso vehicular es directo, y también puedes optar por taxis colectivos desde Lurín.
Su arena blanca y sus aguas claras ofrecen un ambiente ideal para nadar o practicar snorkel. Además, la playa es un excelente lugar para familias y parejas que buscan desconectarse del bullicio, debido a su amplitud. El Silencio cuenta con restaurantes que destacan por sus vistas panorámicas al mar. “La Terraza del Mar” es una excelente opción para probar platos como la jalea o el arroz con mariscos. También hay opciones de comida rápida como hamburguesas y bebidas refrescantes para quienes buscan algo ligero.

Segunda parada: Punta Hermosa y San Bartolo
En el kilómetro 42 de la panamericana sur, se encuentra Punta Hermosa. Gracias al boom comercial que el balneario ha atravesado en los últimos años, se ha convertido en el hub de moda del sur chico. En Punta Hermosa encuentras de todo: desde academias de surf hasta restaurantes, incluso un centro comercial. La visita promete una travesía llena de diversión y aventura.
Punta Hermosa es conocida por sus olas ideales para el surf, lo que la convierte en un lugar predilecto para los amantes de este deporte. Allí se pueden encontrar distintas academias de surf para tomar una clase diaria o incluso inscribirse para un curso mensual. Si no eres surfista, también puedes disfrutar de un día de relax en sus playas más tranquilas, como Playa Norte, perfecta para nadar y tomar el sol. Las caminatas al atardecer por su malecón también son una actividad imperdible.

Punta Hermosa es conocida por su gran oferta comercial. Su famosa calle Islas Ballestas es un Boulevard formado por tiendas y restaurantes que dan vida al balneario. La panadería Doris, que empezó como un minimarket familiar, es conocida por sus famosos panes y pasteles. En los alrededores también hay otras opciones para degustar como pizzerías o la conocida hamburguesería Juicy Lucy. La nueva oferta gastronómica también llega con bajo el modelo de La Curva, un Boulevard que alberga food trucks en los que se puede degustar desde pizzas hasta hamburguesas o makis. En la zona, también se encuentran tiendas de moda como Coco de Mar o Toque D’ Sol; e incluso gimnasios y centros de entrenamiento.
La novedad del 2025 es el Boulevard Puntamar, un centro comercial que alberga Tottus como tienda ancla, además de una serie de tiendas de moda, boutiques y restaurantes.

A solo 15 minutos al sur de Punta Hermosa, se encuentra San Bartolo. La playa es un clásico que combina tradición y modernidad. Para llegar, sigue la Panamericana Sur hasta el kilómetro 51 y toma el desvío hacia el pueblo.
San Bartolo es ideal para quienes buscan un ambiente relajado. Sus aguas tranquilas invitan a nadar, mientras que actividades como el paddleboarding, bodyboard y longboard son populares entre los visitantes. Playa Norte es una de las playas más populares del balneario, ofrece amplía franja de arena y un mar tranquilo. Otra gran opción para pasarla en familia sobre todo con niños, es Balevona. La playa ofrece un mar tranquilo sin olas e incluso con pozitas que permiten una experiencia única.
En cuanto a la gastronomía, San Bartolo no decepciona. “Salvaje”, es una nueva propuesta de bodega marina donde se pueden disfrutar de un buen ceviche o una causa acevichada que promete dejarte con ganas de volver. Otro restaurante imperdibles es Brandon, famoso por tener las mejores pizzas del balneario.
Tercera parada: Santa Maria y Naplo
Para llegar a Santa María desde Lima, toma la Panamericana Sur hasta el kilómetro 49. Santa Maria es conocido por su seguridad y exclusividad, un lugar ideal para parejas o familias. El balneario es ideal para actividades como el kayak, el paddleboarding y el snorkeling, gracias a su bahía protegida y sus aguas clara. También es común ver personas practicando yoga en la arena durante las mañanas o disfrutando de un picnic bajo la sombra de sombrillas.
Embajadores es uno de los tesoros de Santa Maria. La playa ofrece aguas serenas para disfrutar de un día de playa relajante. Eso sí, no es tan extensa como la playa principal que lleva el nombre del balneario, por lo que se recomienda visitarla durante la semana para evitar las aglomeraciones. En la playa se pueden encontrar puestos para alquilar sombrillas y sillas de playa.

Un corto viaje de 10 minutos por la Panamericana Sur te llevará a Naplo, un tranquilo y pintoresco balneario. Se trata de una pequeña bahía de aguas tranquilas y ambiente acogedor, perfecto para familias con niños pequeños. Sus aguas calmas invitan a nadar y realizar paseos en bote, y también puedes explorar sus alrededores en paddle o kayak.
En la playa se ofrecen tours en lanchas para conocer la fauna marina de la zona que destaca por una variedad de aves y lobos marinos. También, se pueden vivir algunas actividades acuáticas como paseos en bananas. Hay que tener en cuenta que la oferta gastronómica en Naplo es reducida. En el balneario se pueden encontrar algunos restaurantes, que suelen llenarse los días de semana.
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