Si por alguna razón te resulta imposible practicar un deporte, hay otras técnicas que te ayudarán a liberar tu mente y ocuparte del . El yoga, el taichí, el chi kung o las terapias mente-cuerpo, como la respiración completa son tan efectivas para liberar tensiones como el ejercicio convencional.

Al ejercitarnos no solo optimizamos nuestra condición física, también mejoramos nuestro estado mental al producir endorfinas u “hormonas de la felicidad”. Gracias a ellas experimentamos una sensación de bienestar y alivian problemas psicológicos. “Cuando te entregas de lleno al ejercicio físico, el cuerpo se ponen en un estado incompatible con el estado de estrés”, explica Yolanda robles, jefa del Departamento de Psicología del Instituto Nacional de Salud Mental.

Es decir, al movernos nuestros pensamientos se concentran en el cuerpo, abstrayéndose de las preocupaciones diarias. Además reducen los niveles de cortisol en la sangre (que aumenta con el estrés), la tensión muscular, el ritmo cardiaco, etc.

Con información de Andrea Castillo