Una carta de Milagro Huamán a Mili, ella a los 10 años, la niña que quería tener su pastelería y cumplió el sueño con Fausta.
Una carta de Milagro Huamán a Mili, ella a los 10 años, la niña que quería tener su pastelería y cumplió el sueño con Fausta.
Redacción EC

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Milagro Huamán es la mujer detrás de un emprendimiento que fundó en memoria de su abuela y los postres clásicos que le preparaba en Huánuco. A propósito del , le pedimos que recuerde esos años y le escriba una carta a la niña que hace 20 años ella era misma

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Querida Milita,

¡Cuánto has crecido! Ya vas a cumplir 8 años, sé que estás triste porque tu papá que es policía fue trasladado para trabajar en Lima, y todos se han tenido que mudar de un momento a otro a Zárate, un distrito que no conoces aún.

También sé que estás triste porque el dinero que tu papito gana no le alcanza para mantener la casa y tu mamá tiene que vender almuerzos a los obreros de las fábricas aledañas: solo así podrá obtener dinero para que la comida nos alcance para todos.

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Pero tu mami me contó algo hermoso: que tú le ayudas mucho. Ella está muy orgullosa de ti, porque a tus pocos años cocinas y preparas queques y los vendes junto a ella con el almuerzo. Que te cansas y que sigues, que nunca te aburres. Empezaste con 1 al día y ahora haces 3. Siempre te gustó el de chocolate, y la receta la irás mejorando hasta que te saldrá una torta de chocolate por las que muchos suspirarán.

La estoy viendo: ¡ahora haces la torta de chocolate más rica del mundo!

Todos dicen que tus dulces son ricos, pero más hablan de cómo ayudas a tu madre, mientras haces lo que más te gusta, que es cocinar.

Sigue adelante Milita, con mucha fe y sobre todo con mucha perseverancia, porque lo que uno aprende de niña, jamás lo vas a olvidar, y si cambiaras de oficio, si la vida te presenta otros caminos, no lo olvides: algún día retomarás el camino de la Pastelería, porque esa es tu naturaleza.

Es más, te cuento algo: muchos años después vas a tener una linda Pastelería y le pondrás de nombre Fausta, en honor a nuestra abuela pastelera y ella será la inspiración con la que rescatarás postres que te preparaba cuando vas a visitarla a Huánuco, muchos de ellos postres de antaño como los prestiños y Guargueros.

Lo recuerdo y me maravillo. Gracias por honrar a nuestra madre y abuela Fausta, Milita.

Mila

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