Conserva tu voz: Diez claves para aprender a cuidarla
Conserva tu voz: Diez claves para aprender a cuidarla
Redacción EC

María Inés Ching

Cada vez que hablamos, los pliegues vocales femeninos vibran al menos 240 veces por segundo. En el caso de los hombres, un centenar de veces menos por la gravedad de su tono. Solo un cantante lírico llegará a 800 veces.

Es por esto que si te pasas hablando todo el día, lo más probable es que en la noche te sientas extenuada. Aquí te presentamos algunos consejos para conservar tu voz y evitar cualquier trastorno que la dañe. Aquí te brindamos algunas recomendaciones de la fonoaudióloga del , Fátima Dantas de Arosemena. 

1. Lleva una vida sana: evita el alcohol y el tabaco.

2. El agua es tu mejor aliada. Bébela antes, durante y después de hablar porque entra al organismo a través de las células y migra hacia las mucosas de los pliegues vocales, lubricando la faringe y las cuerdas vocales.

3. Cambia gradualmente de temperatura: no te expongas del frío al calor y viceversa tan rápido. De preferencia abriga la zona de tu garganta.

4. Las bebidas heladas dependerán de tu tolerancia. Si eres alérgica, evítalas. Lo mismo con las calientes.

5. Cuando estés resfriada, procura no esforzarte al hablar, hazlo con tu mismo tono de voz. Las pastillas de menta, el kion, el coñac, la miel y el limón son anestésicos temporales. Lo mejor es tomar agua y no carraspear.

6. No cuchichees ni susurres. Los pliegues vocales necesitan vibrar, de no hacerlo provocas ronquera.

7. Evita el estrés. Cuando estás tensa tus músculos se contraen, hablas muy rápido, no respiras suficiente, entrecortas las palabras y hablas más fuerte que lo habitual: todo esto dañará tu voz.

8. La caminata es buena para el cuidado de la voz, porque tiene un ritmo de respiración constante.

9. Una manzana es la fruta ideal para la voz, porque combina la lubricación de la laringe y el ejercicio de la zona orofacial.  

10. Evita los alimentos que causan reflujo –como los cítricos puros, el café o el ají–, porque el ácido gástrico daña las cuerdas vocales.