Luciana Villegas

Un vestido de tul rosado en capas cerraba el desfile de en la primera fecha del , mientras los asistentes se preguntaban ansiosos cuál sería el momento indicado para empezar a aplaudir. La diseñadora peruana dejó cautivado al público con un adelanto de lo que presentará en junio en una pasarela de Mónaco a la que ha sido invitada: una suma de looks casuales y otros elegantes, que se caracterizan por su esencia femenina y sofisticada. Todo muy Ani. 

Desde el 'front row' se vieron vestidos de todo tipo inundando la pasarela: desde el casual (y básico) camisero hasta el ideal para una velada de noche, de tul y con bordados de pedrería. Todas las piezas bajo el lienzo de tonos tierras- como el marrón, crema, ocre y beige, con algunos destellos de azul, rojo y blanco que dejaban entrever la inspiración de la colección: la cultura Paracas. 

Así, un abrigo con fragmentos de tela en tonos azul, ocre, marrón, naranja y blanco, simula los colores de un huaco típico de la cultura. A su vez, diseños originales de los textiles Paracas, se lucen sobre faldas y vestidos bajo la exquisita técnica del calado. Una forma que Ani ha adoptado para crear sus propios textiles. Otra tenida,  un mini vestido y un chaleco en clave XL también es una muestra de su originalidad: todo está hecho a través de una técnica en la que entrelaza grecas con cintas de terciopelo y las teje creando su propio textil. Innovación pura.  

"Quería hacer mis propios tejidos, pero no sabía cómo. Se me ocurrió coger grecas, pasarles una cinta de terciopelo y así crear hilos de colores. Luego, los tejo y ya tengo un textil propio. Además, están mis calados. La idea es plasmar textiles de alguna cultura, en este caso Paracas, sublimarlo en raso y luego calarlo en láser", explica.

La colección final se expondrá en Mónaco, en un desfile que reunirá a distintos diseñadores del plano latinoamericano que se inspiran en sus tierras natales.  Ani Álvarez-Calderón representará al Perú- como siempre- con la frente en alto.