Estando en tiempos de pandemia, de contaminación y de falta de , resulta vital tomar conciencia sobre el impacto que generamos en el medio ambiente y sus recursos cuando compramos en la . Y no sólo en relación a la prenda y de lo que esté hecha, sino también al proceso completo de su fabricación. En el marco del , especialistas en el tema nos explican los proyectos de moda peruanos que buscan preservar este preciado y escaso recurso.

Evea y Caxacori, calzado 100% ecoamigable

“Evea Eco Fashion” es una empresa que se especializa en la fabricación y venta de biomateriales para la elaboración de calzado. Jorge Cajacuri, cofundador de Evea, habla sobre el trabajo que lleva realizando en una empresa que inició a partir de una tesis universitaria en la época en la que no se hablaba de moda ecosostenible, y que ahora tiene en su haber varios premios nacionales e internacionales por su enfoque hacia la conservación de la biodiversidad, el cuidado de bosques y el desarrollo de familias y comunidades.

“Desde el primer momento, Evea nace suscrita a la sostenibilidad. La idea siempre ha sido que la marca genere un impacto positivo en el entorno y las personas, ya que la moda tiene un potencial enorme para convertirse en un agente de cambio”, afirma Cajacuri.

Este impacto positivo de los productos que ofrece la marca está dirigido, especialmente, hacia la preservación de los bosques, pues a menor deforestación, menor escasez del agua. Así mismo, el consumo de este valioso recurso en los procesos de fabricación en la industria de la moda repercute directamente en la calidad de vida de los bosques y comunidades de la región donde se fabrica artesanalmente.

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Cero agua, cero tintes, cero contaminantes

Evea trabaja con comunidades nativas de la selva amazónica, quienes recolectan el látex de los árboles de shiringa y lo transforman en caucho, extrayendo solo lo necesario (sin daños ni cortes) para que el árbol no se perjudique. Mediante un proceso enteramente artesanal, convierten este material en láminas para fabricar suelas para calzado.

Algunos de los insumos que ofrece Evea son suelas, plantas y huellas de caucho.
(Fotos: Caxacori Studio)
Algunos de los insumos que ofrece Evea son suelas, plantas y huellas de caucho. (Fotos: Caxacori Studio)

“Para la producción de las suelas de caucho, el uso del agua es mínimo. Se usan pocos litros de agua para varios kilos de caucho. Al final, el producto se escurre y el agua sobrante regresa a la tierra directamente. No se generan daños en torno al uso del agua, pues este es mínimo”, explica Cajacuri.

“Evea” se encarga de fabricar y distribuir estos insumos ecoamigables a diferentes marcas del sector, e incluso a través de su propia filial “Caxacuri Studio”, marca que vende productos finales como sandalias, zapatillas, pantuflas, entre otros calzados.

(Fotos: Caxacori Studio)
(Fotos: Caxacori Studio)

En cuanto al revestimiento de estos, el empresario afirma que utilizan textiles orgánicos, como algodón nativo o algodón recuperado cuyo consumo de agua en el proceso de fabricación es rigurosamente controlado. “Trabajamos con empresas validadas que nos certifican que, por ejemplo, un textil fue fabricado en una zona de lluvias o en un regadío. Es así cómo se genera un impacto único, distinto al que podría tener un algodón normal”, explica.

El origen de los textiles

Estos textiles orgánicos son fabricados por la empresa Tecnológica Textil Muchick, la cual trabaja con algodón nativo, algodón regenerado, alpaca regenerada, entre otros, para propiciar una moda sostenible, ya que “la industria textil es altamente contaminante” y “a nivel mundial, es la segunda industria que más contamina el medio ambiente”, según Jorge Luis Montaño, ingeniero de la empresa.

En comparación con los materiales comúnmente usados, el ahorro de agua al usar el algodón regenerado es del 90% y el algodón nativo es del 75%. El algodón nativo es 100% natural. “Cero agua, cero tintes”, detalla Montaño. Este insumo que proviene del norte, se caracteriza por utilizar mínimas cantidades de agua en su proceso de fabricación, pues no necesita teñirse con productos químicos altamente contaminantes, ya que se da de forma natural durante la siembra de la planta.

La poca cantidad de agua que se usa en la fabricación de este insumo milenario es libre de residuos de pesticidas, insecticidas y fertilizantes, evitando la contaminación de los bosques y las fuentes de agua de las comunidades cercanas cuando son devueltas al ecosistema.

Este tipo de algodón viene en una gran variedad de colores. Están las tonalidades tierra como el marrón, beige, crema y verde, además del negro, rojo y azul.
(Fotos: FB Tecnología Textil Muchick, Caxacori Studio)
Este tipo de algodón viene en una gran variedad de colores. Están las tonalidades tierra como el marrón, beige, crema y verde, además del negro, rojo y azul. (Fotos: FB Tecnología Textil Muchick, Caxacori Studio)

Por otro lado, está el algodón regenerado que se trabaja con artesanas de Lambayeque. De acuerdo al ingeniero Montaño, se recolectan o recuperan materiales de diferentes regiones del país que pueden ser regenerados, por lo que se evita que se deba volver a sembrar la planta y por ende, se gaste menos agua en el proceso.

¿Cómo se fabrican?

Según el ingeniero, primero se obtiene la fibra; luego, se adaptan y acoplan las máquinas de acuerdo a la calidad y finura de cada tipo de fibra con la que se trabaje. “Hay un proceso singular y específico para cada material”, detalla, pues todo se procesa por género y color, además de que el tiempo que toma fabricarlas depende de cada tipo de fibra.

El algodón regenerado está compuesto por fibras hechas a partir de los retazos de confección textil, favoreciendo el reciclaje para una economía circular.
(Fotos: Caxacori Studio)
El algodón regenerado está compuesto por fibras hechas a partir de los retazos de confección textil, favoreciendo el reciclaje para una economía circular. (Fotos: Caxacori Studio)

Panorama del mercado textil nacional

A pesar de la pandemia, la demanda de estos innovadores insumos puramente orgánicos ha ido en aumento, gracias al internet y la difusión de información.

En referencia al algodón nativo, el ingeniero textil afirma que a pesar de tener pocos materiales en stock, la demanda se ha incrementado tanto que incluso, en ciertas ocasiones, no podía atenderla. Por eso, ahora se encuentra trabajando en un proyecto de expansión que empezará con 10 hectáreas y crecerá hasta 50 y 100; luego de que una marca extranjera probara una muestra y demandara más de lo que se podían dar abasto.

En cuanto al algodón regenerado, aún se encuentran en ensayos y pruebas de ajuste y tejido de acuerdo a las características de la prenda que las marcas soliciten. Es así como Textil Muchick se posiciona como una de las empresas textiles pioneras en el trabajo con algodón regenerado, pues “para fabricarlo, se pueden obtener toneladas de material, pero ninguna empresa aquí puede producir más de mil kilos de merma al día”.

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La industria textil peruana y la moda sostenible

Finalmente, hay una cosa en la que coinciden ambos especialistas: la industria textil peruana aún tiene un largo camino por recorrer para lograr la moda sostenible, pues “a pesar de que el Perú es rico en fibras textiles y muchas materias más, no nos damos cuenta de que lo tenemos y terminamos copiando lo del extranjero”, revela el ingeniero Montaño.

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