La década de los ochentas estuvo caracterizada por llevar en sus prendas variados colores, peinados voluminosos y accesorios XXL. Sobre todo, se definió por ser una época influenciada por las películas, series de televisión y de la música donde Madonna fue una gran influyente de moda. El diseñador Jeremy Scott trajo ese estilo a las pasarelas de New York Fashion Week para la temporada de Primavera-Verano 2020.

La colección va desde faldas plegadas metalizadas a conjuntos enterizos con estampados espaciales muy coloridos, bodys muy ceñidos y jeans sueltos. Cabe resaltar la importancia de los accesorios, pues estos suelen ser un complemento esencial. Están los aretes, las botas altas y los cortes de pelo al estilo mullet. El sello del diseñador es que en cada una de sus colecciones se lleve presente la extravagancia y en esta pasarela lo logró una vez más.

El toque vanguardista que añadió Scott fueron las texturas y volúmenes que utilizó, como superponer varios cortes de 'calcillas' de diversos colores y así formar vestidos, faldas, pantalones y polos. No solo para mujeres, sino también para los hombres.

Una vez más, Jeremy Scott impone un estilo vanguardista, innovador y de diseños muy coloridos que lo caracterizan. Trajo a NYFW su esencia. Fusionó el estilo ochentero de peinados rockeros con un look extravagante espacial. ¡Una pasarela que nadie olvidará!