Fundo San Miguel de Madre de Dios, principal productor de cacao de la selva amazónica. (Foto: El Comercio)
Fundo San Miguel de Madre de Dios, principal productor de cacao de la selva amazónica. (Foto: El Comercio)
Marjhori Oyola

En el 2002, 10 mil familias producían cacao en las regiones de San Martín, Huánuco y Ucayali. Habían accedido a programas de reemplazo de cultivo de hoja de coca –un terreno siempre conflictivo– y buscaban una nueva oportunidad, formando parte de una cadena productiva mayor. Este año son 60 mil las familias productoras del fruto del cacao y sus granos prodigiosos. Mucho ha cambiado en San Martín desde entonces. “Ahora, los agricultores acceden a charlas para mejorar sus condiciones de cultivo, administrar su propios negocios, mejorar la relación entre agricultores y compradores, y sobre todo generar impacto en su calidad de vida”, dice a Somos José Iturrios, director nacional de la Alianza Cacao Perú.

“Me siento contenta y orgullosa de que mi ‘cacaoíto’ me esté dando la producción para poder tener algo en mi vida”, añade Isabel Mass Shapiama, agricultora. Como cada año, en el mes de julio, los mejores chocolateros se reúnen en un mismo punto: , la feria más importante del país, que este año cumple una década. Aquí comenzó Q’uma su camino. La marca trabaja de la mano de los agricultores, una cooperativa de 120 señoras en Junín.

“Queremos crecer con ellas”, comenta Francesca Valdivia, gerenta de la marca. En el 2017, Q’uma trabajaba con 20 familias de agricultores de manera directa. Este año ya genera trabajo para el doble de familias en Amazonas, Cusco, San Martín y Junín. “Yo quería ver cómo se podía dar más valor a estos productos para que los mismos agricultores con los que trabajamos puedan recibir mejores ingresos. Muchos de ellos quieren que sus hijos salgan adelante. A veces, sienten que ser un agricultor es algo malo, pero es un trabajo que yo admiro muchísimo”, comenta Valdivia.

Q’uma toma su nombre de la palabra en aymara ‘q’umara’, que significa ‘saludable’. De ahí parte su decisión de utilizar productos 100% naturales y orgánicos, libres de saborizantes artificiales. En el 2015 y 2016, ganaron premios a nivel nacional por la calidad de sus chocolates. En el 2018, obtuvieron una medalla de oro en los International Chocolate Awards, en Nueva York, por su chocolate sal de maras, elaborado con 70% de cacao fino de aroma. Recientemente, lanzaron un chocolate exclusivamente para el consumidor diabético: sin azúcar. “Siempre estamos pendientes de las nuevas oportunidades”, agrega Francesca. Q’uma exporta a Chile y este año ha ingresado al mercado europeo: Francia, Holanda y Alemania.

-HISTORIA-

Un centenar de agricultoras de Junín son parte de la cadena productiva de la marca Q’uma. Investigaciones del arqueólogo peruano Quirino Olivera llevan el origen del cacao hasta Sudamérica hace más de 5 mil años. En el libro “Cacao. Tesoro de la Amazonía”, publicado el año pasado por la USIL, se menciona que en la localidad de Montegrande, Cajamarca, se descubrió una tumba con ofrendas que contenían los restos del cacao más antiguo del mundo.